miércoles, 30 de enero de 2013

Mama, papa, quiero que adoptemos!


Para la mayoría de las familias
es largo el camino
que nos hace decir:
“Queremos adoptar a un
niño”. Lo más habitual es
que el deseo de adoptar
surja tras mucho tiempo
de intentos de embarazo,
de frustraciones, de pruebas,
de tratamientos costosos
económica y afectivamente…

Luego vendrán los procedimientos,
las evaluaciones,
los papeles, las esperas,
las sorpresas, la
ansiedad, la esperanza,
el encuentro y la paternidad
pero es importante
tomarse todo el tiempo
del mundo para entender,
asumir y responsabilizarnos
del paso que vamos a dar
y de cómo ese paso va a
cambiar toda nuestra vida
y la de nuestra familia. La
adopción será entonces,
como siempre lo es convertirse
en padres, trabajoso,
cansado, movido, sorprendente
y maravilloso.


Casi todos los niños, en
la medida de su historia,
han tenido que adaptarse
a ambientes muy difíciles
y se comportarán al llegar
como se habían comportado
hasta entonces: algunos
tienen miedo a
volver a vincularse, otros
han aprendido a no depender
de nadie, o creen
que necesitan llamar mucho
la atención para que
alguien les haga caso, o
sólo saben prestar atención
a los peligros del entorno,
o están convencidos
de que todos los
señores pegan o de que
todas las mujeres hacen
daño y evitan el contacto


Bueno al leer estos fragmentos del texto os habreís dado cuenta de que no tienen nada que ver el uno con el otro, sin embargo, no sabía hilarlos de una forma con la poder empezar mi historia, o mejor dicho nuestra historia…Y creo que estos tres fragmentos me van ayudar a empezar…
En primer lugar voy a presentar a mi familia, mi madre, Lucía, mi padre José y mi hermano que ahora tiene 15 años, Carlos, ya que sin ellos no tiene sentido contarla… Creo que no voy a narrar la crisis que esperais, ya que yo no la he vivido como madre o padre, si no como hermana, y tampoco he vivido una adopción como tal, pero intentaré poneros en mi piel todo lo que pueda, aunque este es un tema un poco difícil para mi…

Recuerdo que era un día de Marzo, ya asomaba la primavera por la ventana, y llegaron mis padres con un cartel en la mano y nos dijeron a mi hermano y a mi que habían pensado en traer a un niño de Rusia para pasar aquí el verano, al principio mi hermano y yo no entendimos esa necesidad, ¿acaso no estabamos bien como estabamos? ¿por qué tenía que venir un niño que ni nos iba a entender a dormir en nuestras camas? Nose era raro…Haciendo referencia al primer pedazo de texto que he puesto, mis padres no tomaron esta decisión por algún tipo de frustración, o quizás si, quién sabe, solo tenía 10 años, pero yo creo que lo hicieron porque era una bonita iniciativa que les hacía sentir mejor, aunque he de decir que la que tenía el mayor entusiasmo era mi madre, y creo que mi padre se dejo llevar.
Yo no tarde nada en emocionarme con la idea, me pasaba el dia imaginando como sería el niño que iban a traer a casa, le preguntaba a mi madre ¿y crees que será guapo? ¿y cuantos años va a tener? Aunque recuerdo que un par de días antes de que viniera le confese a mi madre que tenía miedo, ‘’Mama me da miedo ponerme celosa y que no me caiga bien.’’  Y mi madre me respondió ‘’Como vas a tener celos de un niño que no tiene nada, ni casa, ni padres, ni nada de lo que tu tienes aquí’’ Enseguida se me quito ese miedo tonto, por otro lado, mi hermano que era más pequeño y tan solo tenía 5 o 6 años no le dieron miedo ni los celos ni las envidias, aunque luego no fue así…Entonces como dice el segundo pedazo te texto llego el papeleo, la espera, los nervios y las ganas de tener el encuentro.
Y por fin llego el dia, camino al aeropuerto con el corazón en la mano, entramos a la T4 y allí había un monton de niños y de familias como la mía esperando a que un niño se les echase a los brazos…Pero no, no tuvo nada que ver, y aquí hace referencia el tercer y último pedazo de texto…Esos niños venían asustados, con el miedo en los ojos, no tenían ninguna intención de fiarse de nosotros…Entonces le ví, vi a Dennis, Dennis Chaikin, un niño que no había cumplido los cuatro años, con el pelo más rubio que yo había visto en mi vida, y con los ojos más bonitos que hubiese podido imaginar…Dios me lo habia imaginado mil veces, y ninguna de ellas en mi imaginación había sido tan perfecto. Mi cara era de felicidad absoluta, muy distinta a la suya que no paraba de gritar y llorar agarrado a una silla…No se soltaba, no había manera de que viniera con nosotros…Hasta que le ofrecimos una Coca Cola, si una triste coca cola…Y parece que como si fuera oro la cogío entre sus manos y enseguida como por arte de magía era uno de los nuestros. Recuerdo que el trayecto hacía casa lo hizo sobre mis piernas y no se que paso…Pero algo me unió para el desde ese momento. Esa noche durmió conmigo,como todas las siguientes después de ese día, y a las siete de la mañana me estaba despertando, dios mio nunca había tenido un despertar tan bueno a esas horas…Le dije con señas ¿Quieres comer? Y fuimos a la cocina, cuando abrió la nevera se quedo cinco minutos mirándola sin poder cerrar la boca y fuimos a ver los dibujos, mientras estabamos juntitos en el sofá…Yo creo que no experimentaré en mi vida una sensación como esa…Había algo entre el y yo extraño, le conocía hace un día y tenía la sensación de que llevaba queriéndole toda la vida.
Pasaron los días, las semanas, el primer mes…Yo temía al reloj, porque solo podia pasar dos meses de verano con nosotros y me daba pánico que se agotase nuestro tiempo…Yo estaba en una nube, y mi madre también…
Con mi hermano el tema era diferente, creo que en el se dio un tipo de crisis distinta a la que yo viví, empezaron los celos, las peleas, los ‘’esto es mío y no te lo dejo’’ ‘’Mamaaaaaaa dile a Dennis que no toque mis cosas’’ y así constantemente, era una pelea tras otra…Era normal ya que solo se llevaban un año y poquito pero yo no podía entender en aquel entonces que mi hermano fuera tan egoista y envidioso…Yo por mi parte, siempre defendía a Denis, ahora no creo que estuviese bien por mi hermano, pero era lo que mi corazón decía…Recuerdo que un día mi padre le dijo ‘’Si te sigues portando mal no vas a venir más’’ Y yo me enfadé, me enfadé muchísimo, y a partir de ese momento intentaba que no se pelearan solo por no volver a oír esas palabras que me hacían tanto daño…Yo le decía, ‘’Dennis tu quieres venir aquí conmigo a que si? Tienes que portarte bien, ¿vale?
Pero el tiempo siguió corriendo…Y llego el día en el que se tuvo que ir…Creo que no lloré más en mi vida, se iba una parte de mi con él sin poder evitarlo, y aquí se quedaba una parte de él conmigo…
El invierno fue duro, muy duro, hablar cada quince días por teléfono no compensaba todo lo que le echaba de menos…Hay empece a escribir, a escribir para desahogarme…El tiempo pasó lento, muy lento…Aunque por fin llego el verano de nuevo y le tenía de nuevo entre mis brazos, más guapo si podía ser…Pero parece que el tiempo estaba contra mi y el verano se esfumaba como si de un sueño se tratase…Y otra vez el extrañar, el echar de menos, el llorar… Y el tiempo aunque siguió lento volvió a pasar…Pero esta vez con malas noticias, nos dijeron que estaba en tramites de adopción y que no iba a volver a tenerlo durmiendo conmigo…
No podeís imaginar lo mal que lo pasé, nadie lo sabe, ni mis padres, ni mis amigas, nadie, yo llevaba mi funeral en silencio. Ese verano me fui a Torrevieja a casa de mi abuela, con mi hermano y mi primo Luis…Y me pasó algo muy extraño…Yo no soy creyente, nunca lo he sido, pero supongo que fue la desesperación quién me hizo pedir al cielo que me dejase verle una vez más…A la mañana siguiente venían mis padres a Torrevieja ya que ellos cogían las vacaciones más tarde…Derrepente les ví aparecer y una personilla salió de detrás de un árbol y vino corriendo hacía mis brazos…No podría explicar como me sentí en ese momento…Odiaba a mis padres por haberme echo sufrir de esa manera sin haberme dicho que al final si venía…Agradecí a no se que, que mi deseo se hubiese cumplido, estaba más feliz de lo que puedo recordar y sin embargo no podía dejar de llorar.
Y otra vez el reloj corrió…Como odiaba el reloj en verano…Yo les dije a mis padres que porque no podiamos adoptarlo, que lo intentarán, ellos decían que si le adoptabamos no podriamos verle en mucho tiempo porque los tramites con Rusia eran muy complicados y largos. Y el reloj se rompió, llego el día en el que de nuevo se iba de mis brazos, ese día desde que me levante no pude dejar de llorar, incluso pensé en no ir al aeropuerto porque no sabía si iba a poder soportarlo, pero fuí porque algo en mi cabeza me decía que iba a ser la última vez que nos ibamos a ver…Y después de disfrutar mi último rato con el jugando con los carros del aeropuerto corriendo de un lado para otro empezaron a nombrarles…ya se iba, mi pequeño ya se iba, nos dimos un abrazo en el pude sentir todo el amor que nos habiamos dado, que no había sido poco, y sin poder dejar de llorar se fue alejando de mi… Y el último recuerdo que tengo de él es dandose la vuelta y decirme ‘’No llores tonta’’ y me sonrió, me sonrió intentandome dar fuerza, lo sé.
Nos marchamos en silencio todos, creo que no había nada que decir, solo se oían sollozos y mi madre me dijo ‘’¿Por qué lloras tanto Arantxa? Ya sabes como va esto, sabías que iba a volver a marcharse’’, y yo la conteste ‘’No lloro porque se vaya, lloro porque se que no le voy a volver a ver.’’
Y así fue…No le he vuelto a ver, bueno si, en mis sueños, en cada sitio en el que compartimos un abrazo, en cada lugar que le ví reir, en cada lugar que nos quisimos… En ningún sitio y en todos ellos.
Después de ese momento hablamos pocas veces con él porque una familia le adopto en Rusia, mi parte egoista odiaba a esa familia por haberme arrebatado lo más bonito que me había entregado la vida, y a la vez comprendia que quisieran tener a alguien como él en su familia, me consolaba pensar que debaja el orfanato, que comería mejor, y tendría alguien que le arropará por las noches, pero no era suficiente, nunca lo fue, ni lo será.
Ahora esto en mi casa es un tema ‘’tabú’’, parece que ni si quiera existió si no fuera por un par de fotos y algunos dibujos que me regaló, yo no soy capaz de nombrarle y no soy capaz de oír su nombre.
Han pasado cinco años desde que se fue, y aún daría lo que fuera por tenerle aquí conmigo.

Sé que me he enrrollado demasiado, espero no haberos aburrido, pero ya que he empezado quería que supieseis lo que fuimos y lo que fue para mi. No penséis nunca que adoptando o acogiendo a un niño les estáis haciendo un favor, porque creerme, el favor os lo están haciendo ellos a vosotros, porque no sabéis lo que se puede llegar a recibir dando tan poco a cambio, porque de verdad es muy poco…
Espero que os haya gustado.
Un beso. Arantxa Jiménez.


7 comentarios:

  1. .........Joder........ me as dejado sin palabras tia, es una historia triste pero a la vez preciosa, mientras lo estaba leyendo me estaba angustiando mazo. Si que lo pasaste realmente mal pero quien sabe, a lo mejor algun día le vuelves a ver.
    Virgy

    ResponderEliminar
  2. Arantxa me has emocionado jo..que bonito. Piensa en él cada dia y piensa que ahora aunque no le puedas tener el estara con una familia que le quiere y quizas en otro momento podais veros. Andrea

    ResponderEliminar
  3. Lo primero mi admiración a todos los "padres de verano" que en dos meses le dan un cariño y unos cuidados al niño/a que muchas veces sus padres de origen no pueden darles, sabiendo que al terminar el verano volverán con sus familias. En tu caso Arantxa se ve que le querías como si fuese tu propio hermano y compartiste dos veranos que Dennis nunca olvidara y quien sabe si vuestros caminos se cruzaran nuevamente. Jose Luis

    ResponderEliminar
  4. JO ME A ENCANTADO, ME HA EMOCIONADO, Y ME HAS DEJADO SIN OALABRAS, SEGURO QUE HA SIDO UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE Y COMO DICE VIRGY NUNCA SABES ALOMEJOR LE VULVES A VER. NOSE QUE MAS DECIRTE ESQUE ME HAS DEJADO DE PIEDRA.... xD
    sandra

    ResponderEliminar
  5. madre mia!!!! que bonito!!!! me has dejado sin palabras y llorando a tope (como dirias tu) jejeje muxas veces me pregunto como somos?... rechazamos o incluso no queremos saber nada de lo que no conocemos, nos da miedo pero una vez que experimentamos, tenemos el valor de conocerlo siempre nos cambia nuestra manera de pensar, de vivir, de actuar, de darle mas importancia a las cosas que merecen la pena y sobre todo nos marca el resto de nuestra vida como te ha pasao a ti. una historia alucinante muy bonita pero a la vez un poco triste. espero que esta historia no se quede en ese final triste, espero que en un futuro no muy lejano os recontreis. de verdad que muchas gracias por esta redacción es impresionante. tu eres impresionante!!! una caja de sorpresas mi aranchy!!! un besito FANY

    ResponderEliminar
  6. Tía cuando he visto esa cacho reflexión he dicho buff la tia esta lo que se ha enrollado.. pero he dicho venga vamos a ver que nos cuenta Arantxa.. y me he quedado.. :O Al final ya casi no podía terminar de leerla porque tenía los ojos llenos de lagrimas!!! Alucinante..
    Bueno Arantxa solo queda por pensar que está en una familia que si lo adopto es porque querían cuidarlo y darle todo el cariño y lo mejor, como vosotros.. que aunque no terminará en adopción ese niño siempre os recordará; esos veranos en España descubriendo lo bonito que es tener una familia que lo mimase y lo quisiese, lo que tuvo que disfrutar, estoy segura. Lo importante es que esté bien haya donde esté, y que si el destino quiere, algún día os volváis a encontrar.
    Por último, es de admirar a tus padres, que pese a que ya tenían su familia formada, se preocuparon por otros que ni siquiera la tenían, sin importarles papeleos ni costes.. Un aplauso para elloss!!!!
    Un besito fea y cuidaos todos mucho!! :)

    CRISTINA PODEAN MERINO

    ResponderEliminar
  7. Jolin que bonita supongo que tus sentimientos eran totalmente contradictorios algunas veces y eso tiene que ser dificil, que despues de 5 años sigas recordandolo de esa manera quiere decir que dejo huella en tu corazoncito aunque deberias quedarte que durante los veranos que estubo con vosotros te hizo feliz y tu a el tambien, un besitoooo Itziar

    ResponderEliminar