miércoles, 30 de enero de 2013

Mama, papa, quiero que adoptemos!


Para la mayoría de las familias
es largo el camino
que nos hace decir:
“Queremos adoptar a un
niño”. Lo más habitual es
que el deseo de adoptar
surja tras mucho tiempo
de intentos de embarazo,
de frustraciones, de pruebas,
de tratamientos costosos
económica y afectivamente…

Luego vendrán los procedimientos,
las evaluaciones,
los papeles, las esperas,
las sorpresas, la
ansiedad, la esperanza,
el encuentro y la paternidad
pero es importante
tomarse todo el tiempo
del mundo para entender,
asumir y responsabilizarnos
del paso que vamos a dar
y de cómo ese paso va a
cambiar toda nuestra vida
y la de nuestra familia. La
adopción será entonces,
como siempre lo es convertirse
en padres, trabajoso,
cansado, movido, sorprendente
y maravilloso.


Casi todos los niños, en
la medida de su historia,
han tenido que adaptarse
a ambientes muy difíciles
y se comportarán al llegar
como se habían comportado
hasta entonces: algunos
tienen miedo a
volver a vincularse, otros
han aprendido a no depender
de nadie, o creen
que necesitan llamar mucho
la atención para que
alguien les haga caso, o
sólo saben prestar atención
a los peligros del entorno,
o están convencidos
de que todos los
señores pegan o de que
todas las mujeres hacen
daño y evitan el contacto


Bueno al leer estos fragmentos del texto os habreís dado cuenta de que no tienen nada que ver el uno con el otro, sin embargo, no sabía hilarlos de una forma con la poder empezar mi historia, o mejor dicho nuestra historia…Y creo que estos tres fragmentos me van ayudar a empezar…
En primer lugar voy a presentar a mi familia, mi madre, Lucía, mi padre José y mi hermano que ahora tiene 15 años, Carlos, ya que sin ellos no tiene sentido contarla… Creo que no voy a narrar la crisis que esperais, ya que yo no la he vivido como madre o padre, si no como hermana, y tampoco he vivido una adopción como tal, pero intentaré poneros en mi piel todo lo que pueda, aunque este es un tema un poco difícil para mi…

Recuerdo que era un día de Marzo, ya asomaba la primavera por la ventana, y llegaron mis padres con un cartel en la mano y nos dijeron a mi hermano y a mi que habían pensado en traer a un niño de Rusia para pasar aquí el verano, al principio mi hermano y yo no entendimos esa necesidad, ¿acaso no estabamos bien como estabamos? ¿por qué tenía que venir un niño que ni nos iba a entender a dormir en nuestras camas? Nose era raro…Haciendo referencia al primer pedazo de texto que he puesto, mis padres no tomaron esta decisión por algún tipo de frustración, o quizás si, quién sabe, solo tenía 10 años, pero yo creo que lo hicieron porque era una bonita iniciativa que les hacía sentir mejor, aunque he de decir que la que tenía el mayor entusiasmo era mi madre, y creo que mi padre se dejo llevar.
Yo no tarde nada en emocionarme con la idea, me pasaba el dia imaginando como sería el niño que iban a traer a casa, le preguntaba a mi madre ¿y crees que será guapo? ¿y cuantos años va a tener? Aunque recuerdo que un par de días antes de que viniera le confese a mi madre que tenía miedo, ‘’Mama me da miedo ponerme celosa y que no me caiga bien.’’  Y mi madre me respondió ‘’Como vas a tener celos de un niño que no tiene nada, ni casa, ni padres, ni nada de lo que tu tienes aquí’’ Enseguida se me quito ese miedo tonto, por otro lado, mi hermano que era más pequeño y tan solo tenía 5 o 6 años no le dieron miedo ni los celos ni las envidias, aunque luego no fue así…Entonces como dice el segundo pedazo te texto llego el papeleo, la espera, los nervios y las ganas de tener el encuentro.
Y por fin llego el dia, camino al aeropuerto con el corazón en la mano, entramos a la T4 y allí había un monton de niños y de familias como la mía esperando a que un niño se les echase a los brazos…Pero no, no tuvo nada que ver, y aquí hace referencia el tercer y último pedazo de texto…Esos niños venían asustados, con el miedo en los ojos, no tenían ninguna intención de fiarse de nosotros…Entonces le ví, vi a Dennis, Dennis Chaikin, un niño que no había cumplido los cuatro años, con el pelo más rubio que yo había visto en mi vida, y con los ojos más bonitos que hubiese podido imaginar…Dios me lo habia imaginado mil veces, y ninguna de ellas en mi imaginación había sido tan perfecto. Mi cara era de felicidad absoluta, muy distinta a la suya que no paraba de gritar y llorar agarrado a una silla…No se soltaba, no había manera de que viniera con nosotros…Hasta que le ofrecimos una Coca Cola, si una triste coca cola…Y parece que como si fuera oro la cogío entre sus manos y enseguida como por arte de magía era uno de los nuestros. Recuerdo que el trayecto hacía casa lo hizo sobre mis piernas y no se que paso…Pero algo me unió para el desde ese momento. Esa noche durmió conmigo,como todas las siguientes después de ese día, y a las siete de la mañana me estaba despertando, dios mio nunca había tenido un despertar tan bueno a esas horas…Le dije con señas ¿Quieres comer? Y fuimos a la cocina, cuando abrió la nevera se quedo cinco minutos mirándola sin poder cerrar la boca y fuimos a ver los dibujos, mientras estabamos juntitos en el sofá…Yo creo que no experimentaré en mi vida una sensación como esa…Había algo entre el y yo extraño, le conocía hace un día y tenía la sensación de que llevaba queriéndole toda la vida.
Pasaron los días, las semanas, el primer mes…Yo temía al reloj, porque solo podia pasar dos meses de verano con nosotros y me daba pánico que se agotase nuestro tiempo…Yo estaba en una nube, y mi madre también…
Con mi hermano el tema era diferente, creo que en el se dio un tipo de crisis distinta a la que yo viví, empezaron los celos, las peleas, los ‘’esto es mío y no te lo dejo’’ ‘’Mamaaaaaaa dile a Dennis que no toque mis cosas’’ y así constantemente, era una pelea tras otra…Era normal ya que solo se llevaban un año y poquito pero yo no podía entender en aquel entonces que mi hermano fuera tan egoista y envidioso…Yo por mi parte, siempre defendía a Denis, ahora no creo que estuviese bien por mi hermano, pero era lo que mi corazón decía…Recuerdo que un día mi padre le dijo ‘’Si te sigues portando mal no vas a venir más’’ Y yo me enfadé, me enfadé muchísimo, y a partir de ese momento intentaba que no se pelearan solo por no volver a oír esas palabras que me hacían tanto daño…Yo le decía, ‘’Dennis tu quieres venir aquí conmigo a que si? Tienes que portarte bien, ¿vale?
Pero el tiempo siguió corriendo…Y llego el día en el que se tuvo que ir…Creo que no lloré más en mi vida, se iba una parte de mi con él sin poder evitarlo, y aquí se quedaba una parte de él conmigo…
El invierno fue duro, muy duro, hablar cada quince días por teléfono no compensaba todo lo que le echaba de menos…Hay empece a escribir, a escribir para desahogarme…El tiempo pasó lento, muy lento…Aunque por fin llego el verano de nuevo y le tenía de nuevo entre mis brazos, más guapo si podía ser…Pero parece que el tiempo estaba contra mi y el verano se esfumaba como si de un sueño se tratase…Y otra vez el extrañar, el echar de menos, el llorar… Y el tiempo aunque siguió lento volvió a pasar…Pero esta vez con malas noticias, nos dijeron que estaba en tramites de adopción y que no iba a volver a tenerlo durmiendo conmigo…
No podeís imaginar lo mal que lo pasé, nadie lo sabe, ni mis padres, ni mis amigas, nadie, yo llevaba mi funeral en silencio. Ese verano me fui a Torrevieja a casa de mi abuela, con mi hermano y mi primo Luis…Y me pasó algo muy extraño…Yo no soy creyente, nunca lo he sido, pero supongo que fue la desesperación quién me hizo pedir al cielo que me dejase verle una vez más…A la mañana siguiente venían mis padres a Torrevieja ya que ellos cogían las vacaciones más tarde…Derrepente les ví aparecer y una personilla salió de detrás de un árbol y vino corriendo hacía mis brazos…No podría explicar como me sentí en ese momento…Odiaba a mis padres por haberme echo sufrir de esa manera sin haberme dicho que al final si venía…Agradecí a no se que, que mi deseo se hubiese cumplido, estaba más feliz de lo que puedo recordar y sin embargo no podía dejar de llorar.
Y otra vez el reloj corrió…Como odiaba el reloj en verano…Yo les dije a mis padres que porque no podiamos adoptarlo, que lo intentarán, ellos decían que si le adoptabamos no podriamos verle en mucho tiempo porque los tramites con Rusia eran muy complicados y largos. Y el reloj se rompió, llego el día en el que de nuevo se iba de mis brazos, ese día desde que me levante no pude dejar de llorar, incluso pensé en no ir al aeropuerto porque no sabía si iba a poder soportarlo, pero fuí porque algo en mi cabeza me decía que iba a ser la última vez que nos ibamos a ver…Y después de disfrutar mi último rato con el jugando con los carros del aeropuerto corriendo de un lado para otro empezaron a nombrarles…ya se iba, mi pequeño ya se iba, nos dimos un abrazo en el pude sentir todo el amor que nos habiamos dado, que no había sido poco, y sin poder dejar de llorar se fue alejando de mi… Y el último recuerdo que tengo de él es dandose la vuelta y decirme ‘’No llores tonta’’ y me sonrió, me sonrió intentandome dar fuerza, lo sé.
Nos marchamos en silencio todos, creo que no había nada que decir, solo se oían sollozos y mi madre me dijo ‘’¿Por qué lloras tanto Arantxa? Ya sabes como va esto, sabías que iba a volver a marcharse’’, y yo la conteste ‘’No lloro porque se vaya, lloro porque se que no le voy a volver a ver.’’
Y así fue…No le he vuelto a ver, bueno si, en mis sueños, en cada sitio en el que compartimos un abrazo, en cada lugar que le ví reir, en cada lugar que nos quisimos… En ningún sitio y en todos ellos.
Después de ese momento hablamos pocas veces con él porque una familia le adopto en Rusia, mi parte egoista odiaba a esa familia por haberme arrebatado lo más bonito que me había entregado la vida, y a la vez comprendia que quisieran tener a alguien como él en su familia, me consolaba pensar que debaja el orfanato, que comería mejor, y tendría alguien que le arropará por las noches, pero no era suficiente, nunca lo fue, ni lo será.
Ahora esto en mi casa es un tema ‘’tabú’’, parece que ni si quiera existió si no fuera por un par de fotos y algunos dibujos que me regaló, yo no soy capaz de nombrarle y no soy capaz de oír su nombre.
Han pasado cinco años desde que se fue, y aún daría lo que fuera por tenerle aquí conmigo.

Sé que me he enrrollado demasiado, espero no haberos aburrido, pero ya que he empezado quería que supieseis lo que fuimos y lo que fue para mi. No penséis nunca que adoptando o acogiendo a un niño les estáis haciendo un favor, porque creerme, el favor os lo están haciendo ellos a vosotros, porque no sabéis lo que se puede llegar a recibir dando tan poco a cambio, porque de verdad es muy poco…
Espero que os haya gustado.
Un beso. Arantxa Jiménez.


miércoles, 23 de enero de 2013

Papá y mamá se han quedado sin trabajo.


Papa y mama, se han quedado sin trabajo
La crisis económica no es más que el resultado de la profunda crisis de valores morales de la sociedad actual.
Nos dejamos arrastrar por la corriente capitalista, materialista y superficial con su consecuente ausencia de ética y humanidad y cuyo único objetivo es la creación de seres productivos, competitivos para poder ver los resultados en cifras, fomentando el individualismo y consumo sin límites, manejados como títeres por la falta de transparencia de los medios de comunicación. El ser humano crítico, en busca de autorrealización, de desarrollo personal ya no interesa. Ahora interesa la mecanización del individuo y eso solamente puede provocar una catástrofe, estamos olvidando que el ser humano por naturaleza necesita ser feliz, necesita que el puesto de trabajo donde pasará la mayor parte del día le defina como persona. El trabajo es el eje principal de nuestra vida diaria alrededor del cual establecemos el resto de rutinas y horarios, no es tan solo, la forma de ganar el dinero imprescindible para vivir con dignidad pudiendo cubrir las necesidades básicas, el trabajo representa mucho más y es imprescindible el poder comprenderlo para poder tener la capacidad de empatizar con las personas que sufren una situación de desempleo.
La realidad actual es que los seres humanos están sufriendo, escuchamos diariamente las cifras del paro y el número de desahucios, pero ¿Somos capaces de ver mas allá de la cifra?, cuando nos dicen que 6 millones de personas no tiene trabajo, significa que 6 millones de personas viven una situación de desesperación, una situación de crisis emocional, cuando nos dicen que hay 300 desahucios diarios en España, significa que 300 personas han tenido que separarse de todo lo que tenían, que probablemente no tienen donde ir y que todo ese número de personas tienen muchas posibilidades de acabar enfermas, que todas esas personas, se han visto despojadas de su dignidad, de su vida y todo lo que hasta ahora conocían como vida, la pérdida de empleo puede tener consecuencias desastrosas, si no pensar el este dato: los suicidios aumentan en época de crisis.¿ Por qué?
La familia jugará un papel muy importante en esta situación. La estructura familiar sólida será primordial en la resolución del problema y en la ayuda de la persona que se encuentre en esta situación. Debemos partir de la base de que cada individuo es único, tenemos que intentar ser objetivos y comprender que cada individuo tiene una capacidad y una fortaleza para asumir, afrontar y adaptarse a la nueva situación. Esta situación probablemente lleve a la persona al límite, se producirá un desajuste emocional importante, y un cansancio psicológico debido a que la pérdida de empleo provoca una situación de estrés y  frustración. El individuo se siente inútil, perdido, su vida esta en la cuerda floja, el futuro es un mar de incertidumbres, no sabrá cuando encontrara trabajo, como podrá hacer frente a los pagos, si podrá comer o si tendrá donde dormir
La resolución del problema dependerá en gran medida del apoyo familia. La familia tiene  que tener en cuenta que cada individuo necesita un tiempo de reacción, que no es que no quieran si no que muchas veces no son capaces de ponerse en marcha de nuevo. La familia tiene que ser comprensiva  en el tiempo de reacción pero marcando unos límites, ya que la necesidad marcará el tiempo.
Los daños serán colaterales, afectaran a toda la familia. Tenemos que fomentar la autoestima, hacerle ver que no es culpa suya, que él/ella no ha fallado que él es más que el trabajo. Comprender la situación que esta atravesando y que vivir en la cuerda floja es complicado. Fortalecer los aspectos positivos de las relaciones familiares, la comunicación y el apoyo, que la persona no se sienta sola. Vivirá una situación de inseguridad material que habrá que contrarrestar con la seguridad afectiva familiar.
La familia debe ayudar en la búsqueda de empleo, de metas, habrá que reorganizar la vida de nuevo adaptándose a la nueva situación. Buscar cursos y obligaciones que marquen un horario. La  tiene que ser consciente de las enfermedades que  se pueden desarrollar como consecuencia: trastornos hormonales, alteraciones del sueño trastornos en el embarazo, trastornos cardiovasculares, consumo de tabaco, alcohol, drogas, accidentalidad, depresión ansiedad, trastornos psicosomáticos, fóbicos, cognitivos, neurosis del paro.
A mi todo esto me hace plantearme muchas cosas, cosas que no puedo entender. Y que sinceramente espero no llegar a entender  nunca, por que eso solo significaría que  me he dejado arrastrar y que he ido perdiendo mis valores y todo aquello que me define como persona, significaría la pérdida de mi identidad y mi libertad, dejándome manejar como una marioneta mas, significaría olvidar lo que es realmente importante. Entre tantas cosas que diría que no entiendo, solo diré una de ellas, teniendo en cuenta las fechas en las que estamos. ¿Como se pueden gastar millones de euros en llenar las calles de lucecitas?, esas calles donde millones de familias verán mas iluminada su desgracia diaria, ¿En serio somos tan tontos?, pues sabéis lo que os digo, que por mi se pueden ir a la mierda ellos y sus lucecitas para fomentar el consumo, yo quiero que se lo den a las personas que no tienen nada que llevarse a la boca, a esos niños por los que su casa no pasarán Los Reyes Magos, ¿que les decimos? ¿Que los reyes magos solo quieren a los niños ricos?.
Para propiciar un cambio debemos pensar, cambiar y mirar más allá, de lo que se ve a simple vista, os dejo un par de  frases para que penséis:
Escoge un trabajo que te guste, y nunca tendrás que trabajar ni un sólo día de tu vida. Confucio
Dadme una tarea en la que pueda poner algo de mí mismo y ya no será una tarea; será gozo; es arte. Bliss Carman
Vamos en dirección contraria.

domingo, 20 de enero de 2013

Escuchar es sinónimo de aprender.: Mamá, papá, soy gay.

Escuchar es sinónimo de aprender.: mi hijo fuma porros y toma pastillas


Hay estudios que demuestran  que los porros son la droga ilegal más consumida por los jóvenes. Ésta sustancia es perjudicial para el desarrollo emocional, académico o laboral  y físico de cualquier persona.
Entre  adolescentes ha aumentado el consumo  de pastillas (éxtasis) porque  el consumo de ésta sustancia hace  que se aumente la empatía, la sociabilidad, euforia…Entre el grupo de iguales.
Si sospechamos que nuestros hijos fuman porros, tenemos que actuar con calma porque si surgen conflictos, será más difícil comunicarnos con ellos.
 También tenemos que recordar lo que es la adolescencia, una época de curiosidad  y de transgresión de las normas, además de la necesidad de aceptación por parte del grupo de amigos.
Resulta imprescindible  el conocimiento sobre la sustancia y la adicción que provoca, igualmente  si su uso ha sido experimental u ocasional
Asimismo debemos intentar dialogar con él en un ambiente cálido dónde  intentaremos buscar alternativas para suplir la carencia, por la que se debe el consumo de la droga. Le explicaremos  la importancia de conseguir los objetivos  a  largo plazo y esforzándose, sin necesitar de gratificaciones inmediatas.
Si nuestro hijo o familiar tiene un problema debemos a acudir a centros públicos de la Red de atención a adicciones.
 Bueno, he mos visto las consecuencia del consumo de porros  y pastillas en adolescentes, ¿Pero que pasaría   si el consumo de cannabis  fuera habitual en la vida  de los padres?(cannabis pero no  extasis )
En primer lugar , en esa unidad de convivencia se produce una normalización, por lo que la tolerancia que va a desarrollar el adolescente va a ser mayor.El ve fumar a sus padres y les acompaña porque es habitual consumir.
Esto sucede n determinadas situaciones (para relajarse, antes de dormir, antes de comer)
Además  el consumo prolongado en le tiempo de esa sustancia  provoca  pasotismo, indiferencia o falta de motivaciones, por lo que  los padres no cumplen sus roles o lo hacen con negligencia(dejan de ir a trabajar o dejan de ir a buscar un trabajo, se les olvida ir al médico o llevar a sus hijos....)Esto , por suspuesto, depende del caso, hay padres que  fuman porross y son muy responsables.
Asímismo, con la presencia de esta droga en la familia aunmentan las crisis, ya que el sindrome de abstinecia de esta sustancia genera depresión, ansiedad e irritbilidad   a los miembros de la familia  que son consumidores  y  ya tienen una furte tolerancia.
Si tu desde pequeño ves a  los adultos que te rodean fumando , puede que acabes acercándote a ese mundo
 y hagas lo mismo, porque has a prendido a cubrir tus carencias utilizando sustancias. Aunque también puede pasar todo lo contrario que odies todas las drogas  por miedo, porque es lo que ha dañado a tu familia,por aprender de los errores de la generación anterior.....
VIOLETA

lunes, 14 de enero de 2013

“TENGO UN NIÑO DIFERENTE EN CASA”



“TENGO UN NIÑO DIFERENTE EN CASA”


En principio los padres imaginan un bebé de forma ilírica, es decir, que sean guapos, ¿a quien sacará el parentesco… a la madre o al padre?, se preguntan ¿que será niño o niña? Pero lo más importante para ellos es la típica frase que todo el mundo dice “que sea como sea, que venga cuando venga pero que venga bien”. ¿Qué ocurre cuando llega ese momento y no es como se esperaba? Desde que se comunican el diagnostico los padres atraviesan diferentes etapas y sentimientos como: un estado de shock se les viene el mundo encima ya que el niño no va a ser como los demás,  es lo habitual para una sociedad que esta cargarla de prejuicios. Todo que no sea habitual no lo queremos en nuestras vidas y empiezan a existir frase como  ¿Por qué a mi? ¿Qué echo mal? ¿Es por mi culpa?. No se lo pueden creer y empiezan a negarlo, culpando a los médicos de que se han equivocado en alguna prueba. Se enfadan con todo el mundo y lo pagan con sus familiares mas cercanos y cuando mas o menos tienen asumido que esa situación tiene que ser afrontada se sumergen en una profunda tristeza. Es el momento en el que los padres pasan por un proceso de aceptación y reorganización de su vida.

Cuando el bebé esta aquí en el mundo y la situación se organiza en una realidad y que hay que salir adelante si o si porque tienes a tu cargo tu hijo que depende de ti en todos los sentidos por ese motivo los padres y la familia crean un ambiente de equilibrio y sensación de confianza sobre la capacidad  para respetar al niño y aceptarte tal y como  es.
Finalmente la familia en conjunto reorganiza su vida en función de las necesidades del niño.
Cuando pasa el tiempo es muy probable que se produzcan conflictos entre la pareja. Puede que uno de sus padres no acepten la situación o por el contrario centrar su atención en el pequeño y desatender la pareja o al otro hijo que tengan. Los hermanos puede tener celos por el tiempo que los padres dedican al pequeño que en ese momento mas lo necesita, pero como en muchos casos tiene lo bueno y lo malo, lo bueno de esta situación es que en general es una oportunidad de educar en la paciencia y generosidad. Lo mas eficaz para combatir esta situación es que la familia tiene que estar unida, realizar actividades juntos, tomar decisiones a la par y sobre todo tener en cuenta que cada miembro de la familia es importante y hay que valorar a todos por igual.

En algunos casos supone un esfuerzo económico, sobre todo en aquellos niños que necesitan operaciones fuera de su país, tratamientos especializados durante todos los días y tengan que acudir a centros privados lo que puede suponer estados de desesperanza.  Poco a poco y con la ayuda especializada que incluye contactar con asociaciones especificas, los padres van ordenando su entorno. Como cualquier otro niño necesitan sentirse queridos atendiendo a sus dificultades y habilidades.
Pero por otro lado hay que tener en cuenta la sobreprotección “no educarle en una burbuja” ya que como todos los niños tiene que esforzarse y conseguir lo que quiere por el mismo.  Podemos estimularme para que se esfuerce en conseguir esa meta ayudándolo a que sea más autónomo. En muchos casos entiendo que las madres se les hace muy difícil ver a tu hijo que le cuesta mucho realizar actividades pero tienen que pensar que todo esfuerzo merece la pena y exigirles a que las hagan es lo mejor para ellos, es mas, cuando la madre vea que su hijo por fin a conseguido lo mas mínimo, será la recompensa mas grande del mundo. Y por supuesto evitar las típicas frases como “pobrecito” o “que pena” muchas veces en mi vida he oído continuamente esta frase y yo me pregunto ¿por que pobrecito? Porque tenga una discapacidad, porque no pueda desempeñar una actividad idéntica a los demás, pues que sepan que las actividades este pobrecito lo puede hacer, mas deprisa o mas despacio, mas torpeza al principio o con menos torpeza, de una manera o de otra pero lo que no se dan cuenta que cuando ellos han dicho esa frase al poco tiempo he conseguido hacerlo. Y pena…. ¿Por qué? Porque tal vez me ven en una silla de ruedas, porque me falte una pierna, porque no pueda ver… eso no es pena porque la vida se puede disfrutar de muchas maneras y siempre a todo el mundo les falta algo  y no por ello dejan de ser feliz. Tengas lo que tengan puede ser feliz, puedes saborear la vida de muchas maneras y cada persona de manera diferente y nadie es quien para juzgar su vida con una sola palabra “pena”.
En algunos momentos se producen situaciones de cansancio, agotamiento y cuando se nos presenta un caso de necesidad es mejor pedir ayuda y por supuesto no sentirse culpable por no saber resolver situaciones que se plantean. Un especialista puede facilitar planes de acción que sean útiles a los padres. También recurrir a otras familias que se encuentran o han pasado por la misma situación.


VIDEOS:

SEAMOS COMO SEAMOS, TODOS SOMOS ESPECIALES.



¿MUCHAS PREGUNTAS A UNA SOCIEDAD INJUSTA?



HISTORIA DE UN ATLETA “ACTO PRECIOSO POR SU HIJO”






PEQUEÑAS PALABRAS PARA MI FAMILIA TAN GRANDE.

Siempre aprenderé de vosotros y nunca me cansaré de daros las gracias. Por entender con el corazón, lo que otros nunca comprenden con la mente. Gracias por vuestra paciencia y vuestro cariño, por tantas veces cederme vuestro espacio. Los mejores abrazos me los habéis dado y vuestras mejores sonrisas para seguir superándome. Gracias por hacerme reír, por hacerme llorar y por estar siempre junto a mi.


ESTEFANÍA GUTIÉRREZ LÓPEZ.
INTEGRACIÓN SOCIAL.



domingo, 13 de enero de 2013

Mamá, papá, soy gay.



 Mamá,Papá,soy gay.

Aunque como padres siempre se está preparado para las sorpresas de un hijo, la declaración sobre su homosexualidad trastoca la visión sobre el hijo, es algo escalofriante que nadie desea que ocurra. Aunque cada familia reacciona de una forma existen una serie de fases por las que se suele pasar y si todo va bien acabará en una aceptación de la nueva realidad.
Conmoción, aunque se tenga o no la sospecha de que esto podría producirse el momento en el que se hace saber dicha realidad la reacción es de confusión, los padres creen que es un mal sueño y se bloquean; esto puede durar días, semanas…
Mantenerse a flote,  la situación resulta insoportable por ello se recurre a la negación por ello se intenta converle y convencerte a ti mismo de que es un lapsus, cuando pase el tiempo y madure se dará cuenta de que está equivocado y preparamos una charla con algún especialista como un psicólogo. Otras formas de evitar esto es dejando pasar el tiempo y no mencionar el tema, el silencio, o incluso prohibiendo o amenazando.
Al ver que nuestro hijo permanece en esa postura llega el enfado, no vemos en el la persona que era solo podemos pensar en su orientación, sentimos que nos impide ser felices, que ha creado un clima insoportable en la familia y que nos está arruinando la vida.                                                        
Este cabreo no es solo con él sino con los determinantes como son los amigos, el profesor o familiar que le apoyó, etc. Es entonces cuando se toman medidas más drásticas ya que la homosexualidad no es una opción, es una idea falsa. Un gran error es someterles a terapia creyendo que la homosexualidad es una enfermedad, la única ayuda de profesionales solo puede estar dirigidas a los familiares.
Durante todo el proceso los padres buscan causas constantemente y es cuando aparecen los sentimientos de culpabilidad propios, se ha fracasado como padre y todos los actos han influido en esto. Aparece junto a este sentimiento el de la vergüenza.
Llegado el momento la familia comienza a aceptar este hecho borrando todas las espectativas que tenían de él como heterosexual. Es un proceso vivido con tristeza. Algunos no aceptan realmente este hecho sino que lo toleran de forma obligada.
¿Os creeis realmente que esto es así tal y cómo se dice? ¿Se plantea desde este punto de vista los sentimientos del hijo?
Este es un pequeño resumen del texto leído del PDF que mando Roberto pero ahora voy yo a contar mis sentimientos, mi opinión y lo más importante, MI HISTORIA.
Realmente no sé cuando empieza la historia, pero supongo que a medida que vas teniendo conciencia de las cosas todo influye en ti, en tu personalidad, en tu orientación sexual, pero realmente creo que es algo que se sabe, que se siente. Nunca me levanté y dije soy gay. Nunca pensé si estaba bien o mal serlo o no serlo.
De pequeño, como no, los niños a veces son sumamente crueles con lo cual me tocó a mí como le podía tocar a cualquiera ser el mariquita, claro que luego también algo de razón tenían porque a los tres años yo ya elegía entre coches o ponerme un tutú de bailarina, y mi elección era el tutú. En realidad no había algo que un niño de 6 años hubiera visto que claramente era gay porque también corría, jugaba al futbol, me peleaba, los juegos que se conocen como “de niños” pero cuando ya fui más mayor en primaria también jugaba a la comba, que evidentemente jugar a la comba es claramente de gays en nuestra sociedad.                                                                                                                                                En aquella época no sabes que eres o que no, solo quieres ser normal entonces lo negaba pero no porque no lo fuera, sino porque no lo sabía, no eres consciente de que existe esa posibilidad, no te gustan ni las chicas ni los chicos, joder, eres un niño. Pese a en ocasiones ser el objeto de burla en ningún momento fue algo extremo y sumado a eso estaba mi personalidad, me molestaba pero no me sentía mal.                                       
 Entonces creces, pasas al instituto y tenía miedo de que la gente se siguiera metiendo conmigo por pocos que fueran, tienes miedo a ser excluido a pesar de saber que tienes muchos amigos, es algo nuevo y desconocido. Por suerte la cantidad de gente  que se metía conmigo era menor e hice grandes amigos.                                                                                                                                                                             Los días van pasando y en mi mente nunca pensé ¿seré gay? Sin embargo si que recuerdo mis fantasías con el vecino del portal de al lado, es extraño, pero ni yo mismo me planteaba el decir “Darío, que eres gay” para mi era lo natural. Un día tuve novia (primero de la ESO) y  no fue mal pero era un niño, no hacíamos nada del otro mundo solo dos besos tontos y fuera pero con el tiempo me di cuenta de que no hacíamos nada, era como ser amigos en el fondo, fue una tontería y lo dejamos. Ese año conocí a un chico en el campus de verano y me hice su amigo (ahora es mi mejor amigo y nunca hemos tenido relaciones entre nosotros ni de lo más mínimo) y todo fue un proceso continuo del que no te das cuenta.                     Ese año nos apuntamos a baile ambos y poco a poco eramos cada vez más amigos, simultaneo a esto cada vez eres más mayor y tu forma de ser se define cada vez más por lo que cada vez me importaba menos lo que decía la gente y tardo poco tiempo en importarme absolutamente nada, vestía como quería, hacía lo que quería, me juntaba con la gente que quería… También tenía grandes lazos de amistad con ciertas personas que me apoyaban constantemente y mi familia que también me apoyaba y me quería muchísimo. Lo tenía todo. Es algo inexplicable porque ni yo mismo se como pasó, pero mi amigo y yo eramos gays y nunca me dijo “¿Eres gay?” ni yo a él, sino que algo dentro de nosotros conectaba, lo sabíamos el uno del otro pero a la vez no lo sabíamos nosotros que lo eramos, era algo normal para nosotros. Todo empezó cuando eres adolescente y comienza la época en la que ves vídeos pornográficos y claro, daba la casualidad que los vídeos que nos gustaban eran los de gays y nos los descarábamos para pasárnoslos el uno al otro o para verlos y decir anda mira lo que hacen, o simplemente jugar con el vídeo de fondo diciendo -“Joder, como está de bueno el rubio” -“Pues para ti ese y para mi el moreno”                                                                                                                            Pero como todo en la vida llega un momento que eres mayor  y ya realmente sabes que sí, que lo eres, que te gustan los hombres, que las fantasías que tenías de niño no eran por casualidad, que el que te gustase jugar con barbies, saltar a la comba, que te gustase bailar femenino no era por casualidad, era gay.                                                                                                                                                  También influyó que me apuntase a bailar en el sentido de que al ver que allí había gente homosexual, eran normales, bailaban genial, eran super majos y gente de mi edad también lo era es como que te sientes en tu entorno, me sentía agusto porque era como los demás, como dice el refrán “Dios los cría y ellos se juntan” No quiere decir que todos fueran homosexuales ni mucho menos, pero si que todos eran abiertos, tolerantes y respetaban cualquier opción sexual sin tapujos. Tal vez esto me abriese un poco los ojos.                                                                                              También mis amigos, ellos mismos me lo decían, “Darío si eres gay no pasa nada, que es algo normal que no hay problema….” Incluso algunos de ellos dijeron que eran bisexuales y tal.                                                                                                                                    ¿ Y mi familia? Mi familia siempre lo ha respetado pero mi padre es un poco antiguo por la época en que ha vivido, por como se ha criado y por la educación que ha recibido y lo respeta pero no le gusta y comentarios como “Menudo maricón” han salido en casa pero por suerte me querían mucho todos, mis hermanas y padres y ante cualquier problema siempre estaban, entonces en cierta forma tenía miedo pero a la vez sabía que lo aceptarían.                                                                                           Tener todo a favor, relativamente, es algo que es muy positivo porque a pesar de vivir en un pueblo en el que está muy mal visto, que la familia de mi padre se como él, muy antigua y hagan ciertos comentarios o tal, sí, yo sabía que se lo tomarían mal, tenía miedo de que mi padre se avergonzase de mí entonces un día reconocí que era bisexual aunque yo mismo y mis amigos más cercanos sabían que eso no era así, lo decía para suavizarlo y no quedar como el gay, pero sí, era el gay y no tenía nada de malo, de hecho tardé poco en decirlo.                                              Posteriormente pasé a bachillerato y ahí mis ideas ya estaban muy claras, era gay, mi amigo era gay, una de mis mejores amigas lesbiana, mis amigos lo aceptaban y estaban encantadísimos y la mitad del grupo eramos homosexuales, en baile lo sabían todos, muchos eran homosexuales, es decir, mi entorno de amistades estaba repleto de homosexualidad y de gente que lo aceptaba y le parecía estupendo y era heterosexual. Me cambié de instituto para realizar bachiller y en el anterior instituto nunca dije que era gay, no por nada en especial, ni por miedo, sino porque no tengo que publicarlo, pero en este instituto fue diferente, no dije “Hola, soy Darío y soy gay” sino que simplemente fui yo desde el primer segundo y tratando todo con naturalidad, y a la semana cuando ya bailaba en clase y hablaba con todo el mundo la gente o lo daba por hecho, o me preguntaba o yo lo decía no explícitamente sino que decía “Pues es que ese ojalá fuera mi novio porque …..” O sea que fue algo totalmente natural y desde ese instante así ha sido siempre, ni lo digo ni lo dejo de decir, soy yo, porque ser gay o no no es algo que importe a la hora de juntarte con una persona o a la hora de conocerlo, con quien me acuesto es cosa mía no de los demás.                                                                                                             Es aquí cuando ya me doy cuenta de que tengo que decírselo a mi familia, lo sabe todo el mundo menos ellos, que durante años me habían preguntado si era gay y trataban el tema con total naturalidad porque en mi casa no era algo tabú y porque era algo que ellos sabían perfectamente, me encantaba bailar femenino, jugar con niñas, cosas de niñas, me llamaban gay, nunca había tenido novia, nunca decía que buena está esa… todas las señales apuntaban claro a que era gay incluso mi madre y mis hermanas habían leído una conversación en el ordenador en la que chateaba con un chico diciendo cosas un poco fuertes cuando todavía era pequeño y me preguntaron que si era gay, que no pasaba nada…
Tenía miedo, para mi era difícil, no quería que mis hermanas me dejaran de querer ni que mis padres me dijeran cosas malas, me obligaran a ser algo que no soy, que se sintieran avergonzados, que sintieran que habían fracasado, no quería que no estuviesen orgullosos de mí. Tenía miedo por como era mi padre con este tema, lo respeta, pero no lo quiere para un hijo y mi hermana tenía un novio que aparentaba ser muy homófobo y no quería que mi hermana rompiese con el novio por mí o que no me hablase a mi porque mi relación con mis hermanas es espectacular; aún así también sentía fuerza porque sabía que mi padre lo aceptaría y que mi hermana igual, sabía que no me dejarían de querer porque desde siempre me lo habían demostrado y lo habían estado y este tema sí, no les gustaba, pero nunca lo habían escondido ni me habían cortado en nada de lo que hacía, ¿qué quería bailar? Pues me apoyaban. ¿Quería jugar con niñas? Pues me apoyaban. ¿Quería tener un pantalón rosa? Pues adelante, y eso hace que tengas miedo pero porque yo mismo se que no es fácil para un padre, que no es algo que se quiera, pero por otro lado tenía esa seguridad que me habían dado durante toda la vida, algo en lo que tengo mucha suerte y no por suerte ocurre siempre.                                                                                                                                                 Y el día menos esperado hablando con mi hermana mayor por teléfono me preguntó que si era gay después de decirle que un chico se metió conmigo y yo le dije que no, ella insistió y le dije que no, y ella me dijo “Darío, yo lo sé, ¿por qué no quieres decírmelo? No te averguences porque no pasa nada, porque lo sé desde hace muchísimo tiempo y es algo tan normal como ser heterosexual” Entonces le dije, ya si ya lo sé, pero no sé… y con eso le di a entender que claro que lo era y la conversión giro entorno a esto y fueron 20 minutos en los que le explique que tenía miedo por mi padre y mi hermana por lo que he dicho antes y ella me dijo que ya hablaríamos mejor que me tenía que dejar que estaba muy contenta de que fuese gay, no porque fuese gay, sino que por fin había tenido valor de decirlo y me había quitado yo ese peso que tenía dentro, esa angustia de decir “Tengo que decírselo a mi familia antes de que se enteren por otro lado y piensen que no confió en ellos porque si que confió pero tengo miedo de “                                                               Al día siguiente al volver del instituto mi madre vino a mi cuarto y me dijo “¿No tienes nada que contarme?” Y yo le dije que no y me reí, no sabía a que se refería. Me lo volvió a preguntar y le constesté lo mismo entonces me contesto “Darío venga que te lo estoy dejando a huevo, ¿no tienes nada que decirme de verdad? Me voy a ir y te estoy dando la oportunidad de que me digas algo si tienes que decirmelo” y le dije que no, pero esta vez si sabía ya a lo que se refería por ese tono que ponen las madres de “Se lo que me tienes que decir pero quiero que me lo digas tú entonces de forma indirecta pero muy directa te lo dejo caer con el tono de que quieren ser sutiles pero no lo son para nada” Ante mi negación se fue, pero a los 5 segundos entro y dijo “Venga hijo que lo sé, dímelo ya anda, no te hagas de rogar, venga, dime…” Y le dije que no tenía nada que decirle que no sabía a que se refería pero ella me dijo que yo sabía perfectamente a lo que ella se refería y efectivamente, lo sabía, y ella me pregunto que porqué no quería decirlo, y le dije que no sabía, y me preguntó que si tenía miedo de que me dejara de querer, de que me tratase de ahora en adelante mal o algo así y yo le respondí que no, porque la verdad, mi madre siempre ha sido muy liberal, muy tolerante, ha hablado mucho conmigo del tema, defendía siempre a los homosexuales y a sus derechos y siempre me había estado preguntando, pero a pesar de tener la posibilidad de decírselo y una oportunidad tan fácil que encima salió de ella no tenía las agallas de decírselo por miedo y ella ya me dijo “Darío, ¿te gustan los chicos, verdad? Y le respondí que sí y ella me dijo “Vale, ¿tan difícil era? ¿Tanto para decirme que te gustan los chicos? Ya está, no pasa absolutamente nada, me parece genial hijo, me conoces lo suficiente como para saber que me da igual que te guste siempre y cuando seas como eres siempre, siempre que seas tú, porque yo quiero a mi hijo y quiero que el elija lo que le gusta, lo que a él le hace feliz, no lo que a mi me gustaría porque lo que me gustaría es que fueses feliz y para que seas feliz tienes que seguir tu propio camino no el que los demás de manden” Y entonces tuvimos una larga conversación en la que le dije que tenía miedo de decírselo a mi padre y a mi hermana y en la que ella me dijo que escucho la conversaciónporque simuló irse al salón abriendo y cerrando la puerta del pasillo pero en realidad se quedo en el cuarto de al lado, hay que ver como son las madres eh.                                                     Lo cierto es que es de las mejores cosas que pueden pasarte, que tu madre te quiera tal y como eres y que lo hable tan natural, tan espontáneamente, en esta sociedad es muy difícil que esto pase por eso me sentí super afortunado y le conté todo lo que había hecho hasta el momento incluso dos semanas después ella me pregunto que si era virgen y yo le dije la verdad porque nunca miento a mi madre y le dije que no y ella me respondió “ Menudo maricón estás hecho, ¿o sea que te han roto el culo no?” y se echó a reír y eso fue algo tan importante para mí, saber que tengo una madre así y que me apoya en este tema es algo que te da fuerzas y que te hace sentir orgulloso de ti y de ella.                                                                                       Al mes y medio hablé con mi hermana y decidí contárselo a mi hermana mediana, que sabía que no se lo iba a tomar muy bien pero sabía que me quiere incondicionalmente, entonces la dijimos que íbamos a casa de mi hermana a hablar un tema de mis padres pero era una mentira piadosa. Yo quería que estuviese delante mi hermana mayor para que la hablase un poco también y demás porque es la mayor, porque es psicóloga y porque tiene el don de la palabra, no se como lo hace pero sabe convencerte de lo que quiere hablando.            Estando ya allí mi hermana dijo “El niño tiene algo que decirte” y si, el niño tenía casi 17 años pero sigo siendo el niño de la casa, entonces le dije “Aru, pues tengo que decirte una cosa….” Y su cara cambió completamente, parecía que sabía lo que le iba a decir y me dijo que le dijese ya lo que le tuviese que decir medio llorando ya ( mi hermana es muy sensible y llora con casi todo y más con cosas sentimentales y eso) entonces le dije “Aru que me gustan los chicos y quiero que lo sepas por mi, porque confío en ti, porque te quiero mucho y es lo que me gusta y quiero que lo sepas ya” Y lo esperado ocurrió, ¡DOS HORAS LLORANDO! Al principio ni hablaba, no decía nada solo lloraba y lloraba y mi hermana ya le explico que no pasaba nada que era algo normal que si lloraba por esto o por lo otro pero no decía nada. Después de un tiempo mi hermana me dijo que no lloraba porque la decepcionara sino por la sorpresa que se había llevado, el impacto que esto le causaba que me quería que lo aceptaba, que era algo que no le gustaba pero que no podía evitar llorar porque tampoco sabía como se lo iba a tomar su novio y también tenía miedo porque si su novio no lo aceptaba le iba a mandar a la mierda y cosas así.                                                                                                                                                         Pasó una semana y mi hermana ya estaba diciéndome que menudo mariquita y tratando el tema con normalidad, riéndose del tema haciendo bromas conmigo, con mi mejor amigo, de hecho poco tiempo después empezó a hacernos ella el disfraz de carnavales en el que íbamos de Lady Gaga y ella misma nos apollaba, vino a vernos actuar y a la entrega de premios y es la primera que está orgullosa de mí por eso me siento más afortunado todavía. Ella me explicó que lo sabía de siempre, que es algo que se nota y más cuando estás tan unido a tu familia, yo dormía con esa hermana, salíamos juntos, desde pequeño me llevaba a todos los lados… Ella sabía que yo era gay pero se trato de convencer pensando que no, que yo era así porque como no la había dicho nada pues ya está, yo era “normal” por eso le sorprendió porque ella se creo esa realidad que ella misma era consciente de que se la estaba creando pero le hacía sentir mejor en aquel momento, ya os digo, hoy en día es con la primera que hago el payaso, se viene de fiesta conmigo y mis amigos y somos la mitad homosexuales o sea que, no es que lo acepte, es que me quiere tal y como soy.                                                                                                                Faltaba el plato más fuerte, lo más difícil para mí, mi padre.                                            Mis hermanas y mi madre me dijeron que se lo dijera ya porque lo sabían en casa todos menos él y le podía sentar mal y podría pensar que yo no confiaba en él y no era así, entonces después de alargar mucho ese día mis hermanas me dijeron que ya, que tal día como máximo que me estaba escaqueando y que era peor para mí que cuanto antes me quitara el peso de encima mejor para mí, me sentiría totalmente libre. Vinieron las dos a casa y estando los tres en una habitación dijimos ven papá que te va a decir algo Darío y entonces se lo dije, le dije “Papá me gustan los chicos, quiero que lo sepas…” Y mi hermana la mayor siguió diciendo lo mismo que a mi hermana que no se preocupase, que no cambiaba nada, que es algo normal, que era algo que sabían todos etcétera. Él no decía nada y de repente se apoyo en la pared y dijo “Espera, espera que lo asimile que…. Ff…” Para él era algo super diferente, super radical en su vida, un hombre de pueblo, criado hace 57 años, de una familia humilde que sí, es muy liberal, lo acepta pero ¿su hijo? Le pasó lo que a mi hermana, lo sabía pero no quería que llegara el día que se confirmase. Mi otra hermana le explico que a ella le paso lo mismo y los dos primeros días le das vueltas pero que a la semana es algo que ni le das importancia, lo es y lo es, no hay nada que vaya a cambiar, sigue siendo el mismo de siempre... Entonces el me dijo que se alegraba de que fuese yo quien se lo decía, que no pasaba nada pero que le entendiera que era algo difícil para él porque es duro para una persona que piensa así y se le cayeron unas cuantas lágrimas pero pese a eso fue lo mejor que podía haber hecho, eso y decirme que estaba orgulloso de mi que si era lo que yo quería adelante, porque saber que pese a lo duro que es para él lo acepto sin decirme nada, sin ninguna pega, etc, otro hombre similar hubiera dicho que no se lo que quiero,  gritaría, cambiaría con su hijo, le llevaría a una terapia… y él no, él lo acepto y no ha cambiado absolutamente nada, no hablo del tema con él a menudo pero porque es algo chocante para él pero si sale el tema no se corta en hablar conmigo, me quiere igual o más que antes asi que me siento increíblemente afortunado por la suerte que he tenido en mi familia…                                                       La verdad que he vivido uno de los mejores casos porque todos sabemos que por desgracia no es así.                                                                                                                            Lo que quiero haceros entender es que es duro por un lado pero por el lado del homosexual también, es mucho más duro, tienes que tener un par para decir “Soy gay” y si encima tu familia no lo tolera más.                                                                            La verdad que la sociedad es muy clasista y muy sexista por mucho que se crea que se ha avanzado porque como he explicado antes, por ir de rosa eres gay, por jugar con barbies eres gay, si te gusta peinar eres gay no hay más que fijarnos que desde pequeños nos separan con algo tan insignificante como el color del baby, los niños azules y las niñas rosas ¿por qué? ¿Quién ha dicho que el azul es de niños? ¿Quién ha dicho que el rosa es de niñas? Así lo único que fomentamos es el machismo, las niñas que jueguen a la cocinita y a cuidar bebés mientras los hombres juegan a ser héroes y mecánicos, porque vale últimamente ha salido alguna más pero ¿cuántas superheroínas existen? , y la homofobia, los niños que juegan con muñecas son maricones, el que baila es un bujarra, y así con infinidad de cosas, y no nos damos cuenta de que cuando son niños saben lo que quieren pero no todavía a esa edad lo tienen definido, yo estoy seguro de que era gay desde que nací pero no sales con una etiqueta que te lo dice, ni hay un gen que te haga serlo o no, es como a quien le gusta la fórmula 1 o le gustan las motos, o le gustan ambas ¿dónde está el problema?                                       
El problema es que vivimos en una sociedad donde nos gusta creernos que somos modernos y avanzados cuando sigue habiendo mucha gente que cree que es una enfermedad, siguen habiendo páginas con recomendaciones para que tu hijo no sea gay… a mi personalmente, no como gay, sino como persona me encantaría decirles un par de cosas bien dichas porque no creo que decirle a tu hijo que no se apunte a baile que se apunte a fútbol sea una buena forma de educar y que no salga homosexual, ¿no se  dan cuenta de que le están reprimiendo, de que el niño no es feliz? Lo malo es que mucha población juzga a la gente por su sexualidad cuando debería dar igual con quien se acuesta uno en la cama, ¿qué cambia ser gay para caer mejor o peor? Entiendo a la gente que no le gustan los chicos extremadamente afeminados, ni las chicas que parecen hombres,  pero que no le gustan pero son capaces de conocerlos y de al final tener una relación minimamente cordial, porque cada uno en la vida es como quiere y nadie es más o menos para quitar ese privilegio a alguien, todos tenemos derecho a decidir que o quién queremos ser y lo bonito y lo especial es que seas como seas, seas tú,   seas único.                                                                                                                                                    No estoy orgulloso de ser gay, estoy orgulloso de ser Darío Sáez Díaz,  de ser persona, de respetar, de tolerar, de comprender, de escuchar, de saber rectificar, que antes de ser homosexual se es persona y la gente homofoba no logra entender que el problema lo tienen ellos por no ser capaces de respetar.                                                                                                                                                   Quiero decir que respeto todas las religiones y todas las creencias pero me resulta gracioso que tengamos que creernos el libro que escribió no se quien hace miles de años cuyo padre no existía y su madre se quedo embarazada por ciencia infusa y se lo aviso un ángel, muy bien me tengo que creer eso pero luego creer en fantasmas es de locos, ser homosexual es una enfermedad, si una chica se queda embarazada por una violación no debe abortar porque es lo que Dios ha decidido… ¡Por favor! Igual que yo respeto me gusta que se me respete y si estoy enfermo me alegro, no habría cura que hiciese que me dejasen de gustar los hombres porque estoy enfermo hasta las cejas y me parece hipocresía barata que vayan diciendo eso cuando luego ellos son unos pederastas y unos maricones reprimidos, que eso es lo que son, además ¿no se supone que dios nos quiere a todos seamos como seamos, que nos perdona, que nos creo para ser felices y blablablabla?                                                                                                                                   Me da rabia, me da coraje, que se juzgue por cosas como estas pero confío en que poco a poco un día sea algo realmente normal.
Espero que os haya gusta mi historia que tiene mucho más que contar pero no quiero alargarme más que ya es suficiente. Que nadie se ofenda por la última parte porque no es una crítica hacia la religión sino hacia la iglesia y hacia la gente homófoba a la que mando un dulce beso y ojalá no encuentren nunca la felicidad porque el que no deja a los demás ser feliz no se lo merece.
Me despido con una frase que para mi dice todo y es “La felicidad está en tus manos, solo tienes que cogerla” y os digo a todos que esa felicidad no depende de nadie, depende de vosotros.
Buenas días, tardes o noches.
Darío Sáez Dìaz.