domingo, 20 de enero de 2013

Escuchar es sinónimo de aprender.: Mamá, papá, soy gay.

Escuchar es sinónimo de aprender.: mi hijo fuma porros y toma pastillas


Hay estudios que demuestran  que los porros son la droga ilegal más consumida por los jóvenes. Ésta sustancia es perjudicial para el desarrollo emocional, académico o laboral  y físico de cualquier persona.
Entre  adolescentes ha aumentado el consumo  de pastillas (éxtasis) porque  el consumo de ésta sustancia hace  que se aumente la empatía, la sociabilidad, euforia…Entre el grupo de iguales.
Si sospechamos que nuestros hijos fuman porros, tenemos que actuar con calma porque si surgen conflictos, será más difícil comunicarnos con ellos.
 También tenemos que recordar lo que es la adolescencia, una época de curiosidad  y de transgresión de las normas, además de la necesidad de aceptación por parte del grupo de amigos.
Resulta imprescindible  el conocimiento sobre la sustancia y la adicción que provoca, igualmente  si su uso ha sido experimental u ocasional
Asimismo debemos intentar dialogar con él en un ambiente cálido dónde  intentaremos buscar alternativas para suplir la carencia, por la que se debe el consumo de la droga. Le explicaremos  la importancia de conseguir los objetivos  a  largo plazo y esforzándose, sin necesitar de gratificaciones inmediatas.
Si nuestro hijo o familiar tiene un problema debemos a acudir a centros públicos de la Red de atención a adicciones.
 Bueno, he mos visto las consecuencia del consumo de porros  y pastillas en adolescentes, ¿Pero que pasaría   si el consumo de cannabis  fuera habitual en la vida  de los padres?(cannabis pero no  extasis )
En primer lugar , en esa unidad de convivencia se produce una normalización, por lo que la tolerancia que va a desarrollar el adolescente va a ser mayor.El ve fumar a sus padres y les acompaña porque es habitual consumir.
Esto sucede n determinadas situaciones (para relajarse, antes de dormir, antes de comer)
Además  el consumo prolongado en le tiempo de esa sustancia  provoca  pasotismo, indiferencia o falta de motivaciones, por lo que  los padres no cumplen sus roles o lo hacen con negligencia(dejan de ir a trabajar o dejan de ir a buscar un trabajo, se les olvida ir al médico o llevar a sus hijos....)Esto , por suspuesto, depende del caso, hay padres que  fuman porross y son muy responsables.
Asímismo, con la presencia de esta droga en la familia aunmentan las crisis, ya que el sindrome de abstinecia de esta sustancia genera depresión, ansiedad e irritbilidad   a los miembros de la familia  que son consumidores  y  ya tienen una furte tolerancia.
Si tu desde pequeño ves a  los adultos que te rodean fumando , puede que acabes acercándote a ese mundo
 y hagas lo mismo, porque has a prendido a cubrir tus carencias utilizando sustancias. Aunque también puede pasar todo lo contrario que odies todas las drogas  por miedo, porque es lo que ha dañado a tu familia,por aprender de los errores de la generación anterior.....
VIOLETA

lunes, 14 de enero de 2013

“TENGO UN NIÑO DIFERENTE EN CASA”



“TENGO UN NIÑO DIFERENTE EN CASA”


En principio los padres imaginan un bebé de forma ilírica, es decir, que sean guapos, ¿a quien sacará el parentesco… a la madre o al padre?, se preguntan ¿que será niño o niña? Pero lo más importante para ellos es la típica frase que todo el mundo dice “que sea como sea, que venga cuando venga pero que venga bien”. ¿Qué ocurre cuando llega ese momento y no es como se esperaba? Desde que se comunican el diagnostico los padres atraviesan diferentes etapas y sentimientos como: un estado de shock se les viene el mundo encima ya que el niño no va a ser como los demás,  es lo habitual para una sociedad que esta cargarla de prejuicios. Todo que no sea habitual no lo queremos en nuestras vidas y empiezan a existir frase como  ¿Por qué a mi? ¿Qué echo mal? ¿Es por mi culpa?. No se lo pueden creer y empiezan a negarlo, culpando a los médicos de que se han equivocado en alguna prueba. Se enfadan con todo el mundo y lo pagan con sus familiares mas cercanos y cuando mas o menos tienen asumido que esa situación tiene que ser afrontada se sumergen en una profunda tristeza. Es el momento en el que los padres pasan por un proceso de aceptación y reorganización de su vida.

Cuando el bebé esta aquí en el mundo y la situación se organiza en una realidad y que hay que salir adelante si o si porque tienes a tu cargo tu hijo que depende de ti en todos los sentidos por ese motivo los padres y la familia crean un ambiente de equilibrio y sensación de confianza sobre la capacidad  para respetar al niño y aceptarte tal y como  es.
Finalmente la familia en conjunto reorganiza su vida en función de las necesidades del niño.
Cuando pasa el tiempo es muy probable que se produzcan conflictos entre la pareja. Puede que uno de sus padres no acepten la situación o por el contrario centrar su atención en el pequeño y desatender la pareja o al otro hijo que tengan. Los hermanos puede tener celos por el tiempo que los padres dedican al pequeño que en ese momento mas lo necesita, pero como en muchos casos tiene lo bueno y lo malo, lo bueno de esta situación es que en general es una oportunidad de educar en la paciencia y generosidad. Lo mas eficaz para combatir esta situación es que la familia tiene que estar unida, realizar actividades juntos, tomar decisiones a la par y sobre todo tener en cuenta que cada miembro de la familia es importante y hay que valorar a todos por igual.

En algunos casos supone un esfuerzo económico, sobre todo en aquellos niños que necesitan operaciones fuera de su país, tratamientos especializados durante todos los días y tengan que acudir a centros privados lo que puede suponer estados de desesperanza.  Poco a poco y con la ayuda especializada que incluye contactar con asociaciones especificas, los padres van ordenando su entorno. Como cualquier otro niño necesitan sentirse queridos atendiendo a sus dificultades y habilidades.
Pero por otro lado hay que tener en cuenta la sobreprotección “no educarle en una burbuja” ya que como todos los niños tiene que esforzarse y conseguir lo que quiere por el mismo.  Podemos estimularme para que se esfuerce en conseguir esa meta ayudándolo a que sea más autónomo. En muchos casos entiendo que las madres se les hace muy difícil ver a tu hijo que le cuesta mucho realizar actividades pero tienen que pensar que todo esfuerzo merece la pena y exigirles a que las hagan es lo mejor para ellos, es mas, cuando la madre vea que su hijo por fin a conseguido lo mas mínimo, será la recompensa mas grande del mundo. Y por supuesto evitar las típicas frases como “pobrecito” o “que pena” muchas veces en mi vida he oído continuamente esta frase y yo me pregunto ¿por que pobrecito? Porque tenga una discapacidad, porque no pueda desempeñar una actividad idéntica a los demás, pues que sepan que las actividades este pobrecito lo puede hacer, mas deprisa o mas despacio, mas torpeza al principio o con menos torpeza, de una manera o de otra pero lo que no se dan cuenta que cuando ellos han dicho esa frase al poco tiempo he conseguido hacerlo. Y pena…. ¿Por qué? Porque tal vez me ven en una silla de ruedas, porque me falte una pierna, porque no pueda ver… eso no es pena porque la vida se puede disfrutar de muchas maneras y siempre a todo el mundo les falta algo  y no por ello dejan de ser feliz. Tengas lo que tengan puede ser feliz, puedes saborear la vida de muchas maneras y cada persona de manera diferente y nadie es quien para juzgar su vida con una sola palabra “pena”.
En algunos momentos se producen situaciones de cansancio, agotamiento y cuando se nos presenta un caso de necesidad es mejor pedir ayuda y por supuesto no sentirse culpable por no saber resolver situaciones que se plantean. Un especialista puede facilitar planes de acción que sean útiles a los padres. También recurrir a otras familias que se encuentran o han pasado por la misma situación.


VIDEOS:

SEAMOS COMO SEAMOS, TODOS SOMOS ESPECIALES.



¿MUCHAS PREGUNTAS A UNA SOCIEDAD INJUSTA?



HISTORIA DE UN ATLETA “ACTO PRECIOSO POR SU HIJO”






PEQUEÑAS PALABRAS PARA MI FAMILIA TAN GRANDE.

Siempre aprenderé de vosotros y nunca me cansaré de daros las gracias. Por entender con el corazón, lo que otros nunca comprenden con la mente. Gracias por vuestra paciencia y vuestro cariño, por tantas veces cederme vuestro espacio. Los mejores abrazos me los habéis dado y vuestras mejores sonrisas para seguir superándome. Gracias por hacerme reír, por hacerme llorar y por estar siempre junto a mi.


ESTEFANÍA GUTIÉRREZ LÓPEZ.
INTEGRACIÓN SOCIAL.



domingo, 13 de enero de 2013

Mamá, papá, soy gay.



 Mamá,Papá,soy gay.

Aunque como padres siempre se está preparado para las sorpresas de un hijo, la declaración sobre su homosexualidad trastoca la visión sobre el hijo, es algo escalofriante que nadie desea que ocurra. Aunque cada familia reacciona de una forma existen una serie de fases por las que se suele pasar y si todo va bien acabará en una aceptación de la nueva realidad.
Conmoción, aunque se tenga o no la sospecha de que esto podría producirse el momento en el que se hace saber dicha realidad la reacción es de confusión, los padres creen que es un mal sueño y se bloquean; esto puede durar días, semanas…
Mantenerse a flote,  la situación resulta insoportable por ello se recurre a la negación por ello se intenta converle y convencerte a ti mismo de que es un lapsus, cuando pase el tiempo y madure se dará cuenta de que está equivocado y preparamos una charla con algún especialista como un psicólogo. Otras formas de evitar esto es dejando pasar el tiempo y no mencionar el tema, el silencio, o incluso prohibiendo o amenazando.
Al ver que nuestro hijo permanece en esa postura llega el enfado, no vemos en el la persona que era solo podemos pensar en su orientación, sentimos que nos impide ser felices, que ha creado un clima insoportable en la familia y que nos está arruinando la vida.                                                        
Este cabreo no es solo con él sino con los determinantes como son los amigos, el profesor o familiar que le apoyó, etc. Es entonces cuando se toman medidas más drásticas ya que la homosexualidad no es una opción, es una idea falsa. Un gran error es someterles a terapia creyendo que la homosexualidad es una enfermedad, la única ayuda de profesionales solo puede estar dirigidas a los familiares.
Durante todo el proceso los padres buscan causas constantemente y es cuando aparecen los sentimientos de culpabilidad propios, se ha fracasado como padre y todos los actos han influido en esto. Aparece junto a este sentimiento el de la vergüenza.
Llegado el momento la familia comienza a aceptar este hecho borrando todas las espectativas que tenían de él como heterosexual. Es un proceso vivido con tristeza. Algunos no aceptan realmente este hecho sino que lo toleran de forma obligada.
¿Os creeis realmente que esto es así tal y cómo se dice? ¿Se plantea desde este punto de vista los sentimientos del hijo?
Este es un pequeño resumen del texto leído del PDF que mando Roberto pero ahora voy yo a contar mis sentimientos, mi opinión y lo más importante, MI HISTORIA.
Realmente no sé cuando empieza la historia, pero supongo que a medida que vas teniendo conciencia de las cosas todo influye en ti, en tu personalidad, en tu orientación sexual, pero realmente creo que es algo que se sabe, que se siente. Nunca me levanté y dije soy gay. Nunca pensé si estaba bien o mal serlo o no serlo.
De pequeño, como no, los niños a veces son sumamente crueles con lo cual me tocó a mí como le podía tocar a cualquiera ser el mariquita, claro que luego también algo de razón tenían porque a los tres años yo ya elegía entre coches o ponerme un tutú de bailarina, y mi elección era el tutú. En realidad no había algo que un niño de 6 años hubiera visto que claramente era gay porque también corría, jugaba al futbol, me peleaba, los juegos que se conocen como “de niños” pero cuando ya fui más mayor en primaria también jugaba a la comba, que evidentemente jugar a la comba es claramente de gays en nuestra sociedad.                                                                                                                                                En aquella época no sabes que eres o que no, solo quieres ser normal entonces lo negaba pero no porque no lo fuera, sino porque no lo sabía, no eres consciente de que existe esa posibilidad, no te gustan ni las chicas ni los chicos, joder, eres un niño. Pese a en ocasiones ser el objeto de burla en ningún momento fue algo extremo y sumado a eso estaba mi personalidad, me molestaba pero no me sentía mal.                                       
 Entonces creces, pasas al instituto y tenía miedo de que la gente se siguiera metiendo conmigo por pocos que fueran, tienes miedo a ser excluido a pesar de saber que tienes muchos amigos, es algo nuevo y desconocido. Por suerte la cantidad de gente  que se metía conmigo era menor e hice grandes amigos.                                                                                                                                                                             Los días van pasando y en mi mente nunca pensé ¿seré gay? Sin embargo si que recuerdo mis fantasías con el vecino del portal de al lado, es extraño, pero ni yo mismo me planteaba el decir “Darío, que eres gay” para mi era lo natural. Un día tuve novia (primero de la ESO) y  no fue mal pero era un niño, no hacíamos nada del otro mundo solo dos besos tontos y fuera pero con el tiempo me di cuenta de que no hacíamos nada, era como ser amigos en el fondo, fue una tontería y lo dejamos. Ese año conocí a un chico en el campus de verano y me hice su amigo (ahora es mi mejor amigo y nunca hemos tenido relaciones entre nosotros ni de lo más mínimo) y todo fue un proceso continuo del que no te das cuenta.                     Ese año nos apuntamos a baile ambos y poco a poco eramos cada vez más amigos, simultaneo a esto cada vez eres más mayor y tu forma de ser se define cada vez más por lo que cada vez me importaba menos lo que decía la gente y tardo poco tiempo en importarme absolutamente nada, vestía como quería, hacía lo que quería, me juntaba con la gente que quería… También tenía grandes lazos de amistad con ciertas personas que me apoyaban constantemente y mi familia que también me apoyaba y me quería muchísimo. Lo tenía todo. Es algo inexplicable porque ni yo mismo se como pasó, pero mi amigo y yo eramos gays y nunca me dijo “¿Eres gay?” ni yo a él, sino que algo dentro de nosotros conectaba, lo sabíamos el uno del otro pero a la vez no lo sabíamos nosotros que lo eramos, era algo normal para nosotros. Todo empezó cuando eres adolescente y comienza la época en la que ves vídeos pornográficos y claro, daba la casualidad que los vídeos que nos gustaban eran los de gays y nos los descarábamos para pasárnoslos el uno al otro o para verlos y decir anda mira lo que hacen, o simplemente jugar con el vídeo de fondo diciendo -“Joder, como está de bueno el rubio” -“Pues para ti ese y para mi el moreno”                                                                                                                            Pero como todo en la vida llega un momento que eres mayor  y ya realmente sabes que sí, que lo eres, que te gustan los hombres, que las fantasías que tenías de niño no eran por casualidad, que el que te gustase jugar con barbies, saltar a la comba, que te gustase bailar femenino no era por casualidad, era gay.                                                                                                                                                  También influyó que me apuntase a bailar en el sentido de que al ver que allí había gente homosexual, eran normales, bailaban genial, eran super majos y gente de mi edad también lo era es como que te sientes en tu entorno, me sentía agusto porque era como los demás, como dice el refrán “Dios los cría y ellos se juntan” No quiere decir que todos fueran homosexuales ni mucho menos, pero si que todos eran abiertos, tolerantes y respetaban cualquier opción sexual sin tapujos. Tal vez esto me abriese un poco los ojos.                                                                                              También mis amigos, ellos mismos me lo decían, “Darío si eres gay no pasa nada, que es algo normal que no hay problema….” Incluso algunos de ellos dijeron que eran bisexuales y tal.                                                                                                                                    ¿ Y mi familia? Mi familia siempre lo ha respetado pero mi padre es un poco antiguo por la época en que ha vivido, por como se ha criado y por la educación que ha recibido y lo respeta pero no le gusta y comentarios como “Menudo maricón” han salido en casa pero por suerte me querían mucho todos, mis hermanas y padres y ante cualquier problema siempre estaban, entonces en cierta forma tenía miedo pero a la vez sabía que lo aceptarían.                                                                                           Tener todo a favor, relativamente, es algo que es muy positivo porque a pesar de vivir en un pueblo en el que está muy mal visto, que la familia de mi padre se como él, muy antigua y hagan ciertos comentarios o tal, sí, yo sabía que se lo tomarían mal, tenía miedo de que mi padre se avergonzase de mí entonces un día reconocí que era bisexual aunque yo mismo y mis amigos más cercanos sabían que eso no era así, lo decía para suavizarlo y no quedar como el gay, pero sí, era el gay y no tenía nada de malo, de hecho tardé poco en decirlo.                                              Posteriormente pasé a bachillerato y ahí mis ideas ya estaban muy claras, era gay, mi amigo era gay, una de mis mejores amigas lesbiana, mis amigos lo aceptaban y estaban encantadísimos y la mitad del grupo eramos homosexuales, en baile lo sabían todos, muchos eran homosexuales, es decir, mi entorno de amistades estaba repleto de homosexualidad y de gente que lo aceptaba y le parecía estupendo y era heterosexual. Me cambié de instituto para realizar bachiller y en el anterior instituto nunca dije que era gay, no por nada en especial, ni por miedo, sino porque no tengo que publicarlo, pero en este instituto fue diferente, no dije “Hola, soy Darío y soy gay” sino que simplemente fui yo desde el primer segundo y tratando todo con naturalidad, y a la semana cuando ya bailaba en clase y hablaba con todo el mundo la gente o lo daba por hecho, o me preguntaba o yo lo decía no explícitamente sino que decía “Pues es que ese ojalá fuera mi novio porque …..” O sea que fue algo totalmente natural y desde ese instante así ha sido siempre, ni lo digo ni lo dejo de decir, soy yo, porque ser gay o no no es algo que importe a la hora de juntarte con una persona o a la hora de conocerlo, con quien me acuesto es cosa mía no de los demás.                                                                                                             Es aquí cuando ya me doy cuenta de que tengo que decírselo a mi familia, lo sabe todo el mundo menos ellos, que durante años me habían preguntado si era gay y trataban el tema con total naturalidad porque en mi casa no era algo tabú y porque era algo que ellos sabían perfectamente, me encantaba bailar femenino, jugar con niñas, cosas de niñas, me llamaban gay, nunca había tenido novia, nunca decía que buena está esa… todas las señales apuntaban claro a que era gay incluso mi madre y mis hermanas habían leído una conversación en el ordenador en la que chateaba con un chico diciendo cosas un poco fuertes cuando todavía era pequeño y me preguntaron que si era gay, que no pasaba nada…
Tenía miedo, para mi era difícil, no quería que mis hermanas me dejaran de querer ni que mis padres me dijeran cosas malas, me obligaran a ser algo que no soy, que se sintieran avergonzados, que sintieran que habían fracasado, no quería que no estuviesen orgullosos de mí. Tenía miedo por como era mi padre con este tema, lo respeta, pero no lo quiere para un hijo y mi hermana tenía un novio que aparentaba ser muy homófobo y no quería que mi hermana rompiese con el novio por mí o que no me hablase a mi porque mi relación con mis hermanas es espectacular; aún así también sentía fuerza porque sabía que mi padre lo aceptaría y que mi hermana igual, sabía que no me dejarían de querer porque desde siempre me lo habían demostrado y lo habían estado y este tema sí, no les gustaba, pero nunca lo habían escondido ni me habían cortado en nada de lo que hacía, ¿qué quería bailar? Pues me apoyaban. ¿Quería jugar con niñas? Pues me apoyaban. ¿Quería tener un pantalón rosa? Pues adelante, y eso hace que tengas miedo pero porque yo mismo se que no es fácil para un padre, que no es algo que se quiera, pero por otro lado tenía esa seguridad que me habían dado durante toda la vida, algo en lo que tengo mucha suerte y no por suerte ocurre siempre.                                                                                                                                                 Y el día menos esperado hablando con mi hermana mayor por teléfono me preguntó que si era gay después de decirle que un chico se metió conmigo y yo le dije que no, ella insistió y le dije que no, y ella me dijo “Darío, yo lo sé, ¿por qué no quieres decírmelo? No te averguences porque no pasa nada, porque lo sé desde hace muchísimo tiempo y es algo tan normal como ser heterosexual” Entonces le dije, ya si ya lo sé, pero no sé… y con eso le di a entender que claro que lo era y la conversión giro entorno a esto y fueron 20 minutos en los que le explique que tenía miedo por mi padre y mi hermana por lo que he dicho antes y ella me dijo que ya hablaríamos mejor que me tenía que dejar que estaba muy contenta de que fuese gay, no porque fuese gay, sino que por fin había tenido valor de decirlo y me había quitado yo ese peso que tenía dentro, esa angustia de decir “Tengo que decírselo a mi familia antes de que se enteren por otro lado y piensen que no confió en ellos porque si que confió pero tengo miedo de “                                                               Al día siguiente al volver del instituto mi madre vino a mi cuarto y me dijo “¿No tienes nada que contarme?” Y yo le dije que no y me reí, no sabía a que se refería. Me lo volvió a preguntar y le constesté lo mismo entonces me contesto “Darío venga que te lo estoy dejando a huevo, ¿no tienes nada que decirme de verdad? Me voy a ir y te estoy dando la oportunidad de que me digas algo si tienes que decirmelo” y le dije que no, pero esta vez si sabía ya a lo que se refería por ese tono que ponen las madres de “Se lo que me tienes que decir pero quiero que me lo digas tú entonces de forma indirecta pero muy directa te lo dejo caer con el tono de que quieren ser sutiles pero no lo son para nada” Ante mi negación se fue, pero a los 5 segundos entro y dijo “Venga hijo que lo sé, dímelo ya anda, no te hagas de rogar, venga, dime…” Y le dije que no tenía nada que decirle que no sabía a que se refería pero ella me dijo que yo sabía perfectamente a lo que ella se refería y efectivamente, lo sabía, y ella me pregunto que porqué no quería decirlo, y le dije que no sabía, y me preguntó que si tenía miedo de que me dejara de querer, de que me tratase de ahora en adelante mal o algo así y yo le respondí que no, porque la verdad, mi madre siempre ha sido muy liberal, muy tolerante, ha hablado mucho conmigo del tema, defendía siempre a los homosexuales y a sus derechos y siempre me había estado preguntando, pero a pesar de tener la posibilidad de decírselo y una oportunidad tan fácil que encima salió de ella no tenía las agallas de decírselo por miedo y ella ya me dijo “Darío, ¿te gustan los chicos, verdad? Y le respondí que sí y ella me dijo “Vale, ¿tan difícil era? ¿Tanto para decirme que te gustan los chicos? Ya está, no pasa absolutamente nada, me parece genial hijo, me conoces lo suficiente como para saber que me da igual que te guste siempre y cuando seas como eres siempre, siempre que seas tú, porque yo quiero a mi hijo y quiero que el elija lo que le gusta, lo que a él le hace feliz, no lo que a mi me gustaría porque lo que me gustaría es que fueses feliz y para que seas feliz tienes que seguir tu propio camino no el que los demás de manden” Y entonces tuvimos una larga conversación en la que le dije que tenía miedo de decírselo a mi padre y a mi hermana y en la que ella me dijo que escucho la conversaciónporque simuló irse al salón abriendo y cerrando la puerta del pasillo pero en realidad se quedo en el cuarto de al lado, hay que ver como son las madres eh.                                                     Lo cierto es que es de las mejores cosas que pueden pasarte, que tu madre te quiera tal y como eres y que lo hable tan natural, tan espontáneamente, en esta sociedad es muy difícil que esto pase por eso me sentí super afortunado y le conté todo lo que había hecho hasta el momento incluso dos semanas después ella me pregunto que si era virgen y yo le dije la verdad porque nunca miento a mi madre y le dije que no y ella me respondió “ Menudo maricón estás hecho, ¿o sea que te han roto el culo no?” y se echó a reír y eso fue algo tan importante para mí, saber que tengo una madre así y que me apoya en este tema es algo que te da fuerzas y que te hace sentir orgulloso de ti y de ella.                                                                                       Al mes y medio hablé con mi hermana y decidí contárselo a mi hermana mediana, que sabía que no se lo iba a tomar muy bien pero sabía que me quiere incondicionalmente, entonces la dijimos que íbamos a casa de mi hermana a hablar un tema de mis padres pero era una mentira piadosa. Yo quería que estuviese delante mi hermana mayor para que la hablase un poco también y demás porque es la mayor, porque es psicóloga y porque tiene el don de la palabra, no se como lo hace pero sabe convencerte de lo que quiere hablando.            Estando ya allí mi hermana dijo “El niño tiene algo que decirte” y si, el niño tenía casi 17 años pero sigo siendo el niño de la casa, entonces le dije “Aru, pues tengo que decirte una cosa….” Y su cara cambió completamente, parecía que sabía lo que le iba a decir y me dijo que le dijese ya lo que le tuviese que decir medio llorando ya ( mi hermana es muy sensible y llora con casi todo y más con cosas sentimentales y eso) entonces le dije “Aru que me gustan los chicos y quiero que lo sepas por mi, porque confío en ti, porque te quiero mucho y es lo que me gusta y quiero que lo sepas ya” Y lo esperado ocurrió, ¡DOS HORAS LLORANDO! Al principio ni hablaba, no decía nada solo lloraba y lloraba y mi hermana ya le explico que no pasaba nada que era algo normal que si lloraba por esto o por lo otro pero no decía nada. Después de un tiempo mi hermana me dijo que no lloraba porque la decepcionara sino por la sorpresa que se había llevado, el impacto que esto le causaba que me quería que lo aceptaba, que era algo que no le gustaba pero que no podía evitar llorar porque tampoco sabía como se lo iba a tomar su novio y también tenía miedo porque si su novio no lo aceptaba le iba a mandar a la mierda y cosas así.                                                                                                                                                         Pasó una semana y mi hermana ya estaba diciéndome que menudo mariquita y tratando el tema con normalidad, riéndose del tema haciendo bromas conmigo, con mi mejor amigo, de hecho poco tiempo después empezó a hacernos ella el disfraz de carnavales en el que íbamos de Lady Gaga y ella misma nos apollaba, vino a vernos actuar y a la entrega de premios y es la primera que está orgullosa de mí por eso me siento más afortunado todavía. Ella me explicó que lo sabía de siempre, que es algo que se nota y más cuando estás tan unido a tu familia, yo dormía con esa hermana, salíamos juntos, desde pequeño me llevaba a todos los lados… Ella sabía que yo era gay pero se trato de convencer pensando que no, que yo era así porque como no la había dicho nada pues ya está, yo era “normal” por eso le sorprendió porque ella se creo esa realidad que ella misma era consciente de que se la estaba creando pero le hacía sentir mejor en aquel momento, ya os digo, hoy en día es con la primera que hago el payaso, se viene de fiesta conmigo y mis amigos y somos la mitad homosexuales o sea que, no es que lo acepte, es que me quiere tal y como soy.                                                                                                                Faltaba el plato más fuerte, lo más difícil para mí, mi padre.                                            Mis hermanas y mi madre me dijeron que se lo dijera ya porque lo sabían en casa todos menos él y le podía sentar mal y podría pensar que yo no confiaba en él y no era así, entonces después de alargar mucho ese día mis hermanas me dijeron que ya, que tal día como máximo que me estaba escaqueando y que era peor para mí que cuanto antes me quitara el peso de encima mejor para mí, me sentiría totalmente libre. Vinieron las dos a casa y estando los tres en una habitación dijimos ven papá que te va a decir algo Darío y entonces se lo dije, le dije “Papá me gustan los chicos, quiero que lo sepas…” Y mi hermana la mayor siguió diciendo lo mismo que a mi hermana que no se preocupase, que no cambiaba nada, que es algo normal, que era algo que sabían todos etcétera. Él no decía nada y de repente se apoyo en la pared y dijo “Espera, espera que lo asimile que…. Ff…” Para él era algo super diferente, super radical en su vida, un hombre de pueblo, criado hace 57 años, de una familia humilde que sí, es muy liberal, lo acepta pero ¿su hijo? Le pasó lo que a mi hermana, lo sabía pero no quería que llegara el día que se confirmase. Mi otra hermana le explico que a ella le paso lo mismo y los dos primeros días le das vueltas pero que a la semana es algo que ni le das importancia, lo es y lo es, no hay nada que vaya a cambiar, sigue siendo el mismo de siempre... Entonces el me dijo que se alegraba de que fuese yo quien se lo decía, que no pasaba nada pero que le entendiera que era algo difícil para él porque es duro para una persona que piensa así y se le cayeron unas cuantas lágrimas pero pese a eso fue lo mejor que podía haber hecho, eso y decirme que estaba orgulloso de mi que si era lo que yo quería adelante, porque saber que pese a lo duro que es para él lo acepto sin decirme nada, sin ninguna pega, etc, otro hombre similar hubiera dicho que no se lo que quiero,  gritaría, cambiaría con su hijo, le llevaría a una terapia… y él no, él lo acepto y no ha cambiado absolutamente nada, no hablo del tema con él a menudo pero porque es algo chocante para él pero si sale el tema no se corta en hablar conmigo, me quiere igual o más que antes asi que me siento increíblemente afortunado por la suerte que he tenido en mi familia…                                                       La verdad que he vivido uno de los mejores casos porque todos sabemos que por desgracia no es así.                                                                                                                            Lo que quiero haceros entender es que es duro por un lado pero por el lado del homosexual también, es mucho más duro, tienes que tener un par para decir “Soy gay” y si encima tu familia no lo tolera más.                                                                            La verdad que la sociedad es muy clasista y muy sexista por mucho que se crea que se ha avanzado porque como he explicado antes, por ir de rosa eres gay, por jugar con barbies eres gay, si te gusta peinar eres gay no hay más que fijarnos que desde pequeños nos separan con algo tan insignificante como el color del baby, los niños azules y las niñas rosas ¿por qué? ¿Quién ha dicho que el azul es de niños? ¿Quién ha dicho que el rosa es de niñas? Así lo único que fomentamos es el machismo, las niñas que jueguen a la cocinita y a cuidar bebés mientras los hombres juegan a ser héroes y mecánicos, porque vale últimamente ha salido alguna más pero ¿cuántas superheroínas existen? , y la homofobia, los niños que juegan con muñecas son maricones, el que baila es un bujarra, y así con infinidad de cosas, y no nos damos cuenta de que cuando son niños saben lo que quieren pero no todavía a esa edad lo tienen definido, yo estoy seguro de que era gay desde que nací pero no sales con una etiqueta que te lo dice, ni hay un gen que te haga serlo o no, es como a quien le gusta la fórmula 1 o le gustan las motos, o le gustan ambas ¿dónde está el problema?                                       
El problema es que vivimos en una sociedad donde nos gusta creernos que somos modernos y avanzados cuando sigue habiendo mucha gente que cree que es una enfermedad, siguen habiendo páginas con recomendaciones para que tu hijo no sea gay… a mi personalmente, no como gay, sino como persona me encantaría decirles un par de cosas bien dichas porque no creo que decirle a tu hijo que no se apunte a baile que se apunte a fútbol sea una buena forma de educar y que no salga homosexual, ¿no se  dan cuenta de que le están reprimiendo, de que el niño no es feliz? Lo malo es que mucha población juzga a la gente por su sexualidad cuando debería dar igual con quien se acuesta uno en la cama, ¿qué cambia ser gay para caer mejor o peor? Entiendo a la gente que no le gustan los chicos extremadamente afeminados, ni las chicas que parecen hombres,  pero que no le gustan pero son capaces de conocerlos y de al final tener una relación minimamente cordial, porque cada uno en la vida es como quiere y nadie es más o menos para quitar ese privilegio a alguien, todos tenemos derecho a decidir que o quién queremos ser y lo bonito y lo especial es que seas como seas, seas tú,   seas único.                                                                                                                                                    No estoy orgulloso de ser gay, estoy orgulloso de ser Darío Sáez Díaz,  de ser persona, de respetar, de tolerar, de comprender, de escuchar, de saber rectificar, que antes de ser homosexual se es persona y la gente homofoba no logra entender que el problema lo tienen ellos por no ser capaces de respetar.                                                                                                                                                   Quiero decir que respeto todas las religiones y todas las creencias pero me resulta gracioso que tengamos que creernos el libro que escribió no se quien hace miles de años cuyo padre no existía y su madre se quedo embarazada por ciencia infusa y se lo aviso un ángel, muy bien me tengo que creer eso pero luego creer en fantasmas es de locos, ser homosexual es una enfermedad, si una chica se queda embarazada por una violación no debe abortar porque es lo que Dios ha decidido… ¡Por favor! Igual que yo respeto me gusta que se me respete y si estoy enfermo me alegro, no habría cura que hiciese que me dejasen de gustar los hombres porque estoy enfermo hasta las cejas y me parece hipocresía barata que vayan diciendo eso cuando luego ellos son unos pederastas y unos maricones reprimidos, que eso es lo que son, además ¿no se supone que dios nos quiere a todos seamos como seamos, que nos perdona, que nos creo para ser felices y blablablabla?                                                                                                                                   Me da rabia, me da coraje, que se juzgue por cosas como estas pero confío en que poco a poco un día sea algo realmente normal.
Espero que os haya gusta mi historia que tiene mucho más que contar pero no quiero alargarme más que ya es suficiente. Que nadie se ofenda por la última parte porque no es una crítica hacia la religión sino hacia la iglesia y hacia la gente homófoba a la que mando un dulce beso y ojalá no encuentren nunca la felicidad porque el que no deja a los demás ser feliz no se lo merece.
Me despido con una frase que para mi dice todo y es “La felicidad está en tus manos, solo tienes que cogerla” y os digo a todos que esa felicidad no depende de nadie, depende de vosotros.
Buenas días, tardes o noches.
Darío Sáez Dìaz.                  


       

miércoles, 9 de enero de 2013

integracion social

No bebas; lo sufrimos todos




El alcohol dentro de la familia puede hacer mucho daño, desde que lo consuma un hijo hasta que lo consuma una madre o un padre.

El alcohol, si se consume de vez en cuando(fiestas, cumpleaños, dias selectos) no tiene porque afectar a la familia, ya que se consideraria como dias excepcional y para divertirse.

En cambio si este consumo se lleva a cabo de forma regular, poco a poco en la familia se va a haber afectada la relacion, la comunicación y demás.

Yo me voy a centrar sobre todo en el consumo por parte del padre.

Este consumo afecta de muchas formas, desde económicamente, porque el padre se gasta la mayor parte del sueldo, por no decir todo, en el alcohol, lo que hace que te falte para cosas necesarias, como el comer, vestirse…. Hasta problemas de desconfianza. Desconfianza entre los conyuges, ya que el padre está todo el tiempo mintiendo a su mujer sobre dónde ha estado,con quién ha estado, dónde está el dinero…… otros problemas son los de la propia familia, el pensar que el rol del padre apenas existe, ya que tenga problemas para desempeñarse y hace confundir al hijo, es decir, llega un momento en el que el hijo no sabe rendirle cuenta a su padre ya que cuando el hijo le ha necesitado, el padre no ha estado, cuando el hijo le ha dicho que tenia cierta función de teatro o de baile y que queria que su padre fuera a verle, el padre no ha ido por estar bebiendo en el bar. Cuando la hija o el hijo a suspendido al padre le ha dado igual…. Todas esas cirrcunstancias la madre por no ver sufrir a su hij@ excusaba a su marido, o le ocultaba la propia realidad a sus hijos.
Pero cuando vas creciendo te vas dando cuenta de muchas cosas, vas entendiendo muchos actos, muchos comportamientos….

Otros problemas pueden ser los sociales, hay mucha gente que no se va a querer relacionar con esa persona, ya que no se van a sentor cómodos. Ademas la propia familia no va a querer ir con el padre a ningun lado, porque una vez que el padre esta bebido, no controla y no sabe lo que hace, pero la familia sufre los insultos, las humillaciones y la vergüenza que éste le hace pasar, por lo que hace que sobre todo el conyuge se sienta inferior.

Consecuenias??? Infinitas.
Desde una separacion por parte de los padres hasta llegar por culpa del alcohol a los maltratos fisicos y verbales con la pareja o los hijos.
Ademas en el ambiente familiar provoca inseguridad, desconfianza porque no pueden contar con esa persona para nada ya que le es todo indiferente. Suele haber un ambiente tenso, desagradable, un sentimiento de incertidumbre porque no sabes lo que va a pasar, o con que te vas a encontrar cuando llegues a casa, desconfianza porque al haber tantas mentiras no sabes lo que creer.

Ademas puede ocasionar falta de respeto y de autoridad hacia el consumidor, ya que es un mal ejemplo y no crees lo que le vayas a decir o piense.
Tambien puede probocar odio, odio por la manera que tiene de tratar a la familia y asu entorno..
Sobre todo los hijos pueden echarle en cara que no ha estado cuando ellos le han necesitado.

Yo lamentablemente e sufrido una situación similar, y aunque no entiendo que para un padre sea mas importante un cubata que su propia hija, tampoco creo que una hija pueda odiar a su padre por no haber estado alli. Yo intento ayudar a mi padre a quitarse de la bebida y cada vez veo que él está haciendo mas progresos. Pero yo me pregunto: ¿“le compensa al bebedor perder toda una familia que le quiere por un simple vaso de alcohol”?

El mismo es el mayor perjudicado, pierde trabajos, amigos, seguridadn confianza en si mismo e incluso a la familia, ya que esta al verse sin apoyo, se aisla de la sociedad porque le da vergüenza y lastima.





sandra 

domingo, 16 de diciembre de 2012

Escuchar es sinónimo de aprender.: NOTAS TRABAJO SOBRE LAS ETAPAS EDUCATIVAS - IO

MI PRIMER SUSPENSO

Desde pequeños nos están condicionando...
Nos dicen lo que está bien y lo que esta mal, lo que debemos hacer y lo que no:
”no cruces la calle” “ponte la chaqueta” “lavate los dientes”...
Todo se pronuncia más cuando entramos en el sistema educativo: “tienes que estudiar y sacar buenas notas para ser alguien en la vida” …
¿Alguien?
Algunos de ellos se ridiculizan a sí mismos pronunciando dicha frase. Entonces ellos... ¿Quienes son? ¿Como pueden decir esa frase cuando ni siquiera ellos han estudiado? ¿Nadie,acaso...?
No se supone que deben dar ejemplo de su experiencia en la vida ...
Luego nos encontramos con aquellos padres que les encanta hacer chantaje emocional o poner deberes en forma de castigo. “a tu habitación a estudiar”, “si sacas buenas notas te compro la barbie trenzas bonitas”
¿Pero no se dan cuenta que reflejan en el niño solo aspectos negativos?
Nos desenvolvemos en una sociedad cada vez más superficial. No puedes dar como premio a tu hija una barbie solo por sacar buenas notas... Está bien que la estimules positivamente pero no se debe de abusar de ello. Ella tiene que ser consciente lo que conlleva estudiar , el premio no solo se puede basar en su barbie sino en su madurez,su rendimiento, la satisfacción al superar una prueba sino.. ¿Que ocurrirá cuando vaya a la universidad?
La dirás, “hija saca buenas notas y te compró una casa” No creo que eso pueda ocurrir...


A pesar de ello algunos valientes salen adelante y sorprendentemente,se puede decir,les gusta estudiar.Os contaré un poco mi experiencia y como me afectó a mi.

Cuando era pequeña sacaba muy buenas notas, me gustaba ir al colegio, relacionarme con mis iguales,aprender.
A mi madre la encantaba ir a las reuniones de padres, no la hacía falta pintarse coloretes porque mis “profes”ya se los sacaban.La encantaba escuchar en boca de otras personas que su hija era aplicada, trabajadora, responsable...
Tenía una capacidad increíble para relacionar cualquier tema con mis buenas notas. Recuerdo cuando íbamos paseando por la calle y se encontraba con su amiga, no se como lo hacía pero siempre terminaba una frase hablando de mí,y de mis buenas notas.
Cuando llegábamos a casa siempre me repetía lo mismo“Muy bien hija, sigue así... que yo por desgracia no tuve las mismas posibilidades y mirá donde estoy..”
Entonces yo pensaba... hombre tampoco estas tan mal, tienes trabajo, casa, marido y una hija que te adora...
Mi padre , por el contrario, se mostraba pasivo en lo que refería a mi educación en la escuela.
Siempre decía que era mi obligación sacar buenas notas por lo que no entendía aquellos alagos de mi madre.
Yo sabía que decía eso por que tenía que mantener en todo momento su papel de padre,o más bien, su papel de “jefe de la manada” pero en el fondo sabía que se sentía orgulloso de mi.

Durante los años siguientes todo siguió igual hasta el nacimiento de mi hermana.
Una niña risueña, inquieta y ,al contrario que yo, rebelde.
Pronto, mi hermana empezó a mostrar su rebeldía en el colegio y eso hizo que mis padres se volcasen sobre ella.
“¿Pero que hemos hecho mal Manolo?” Decía mi madre a mi padre …
“¿Porqué no puedes ser como tu hermana Estefanía?” Decía mi madre a mi hermana ...
Como comprenderéis, mi hermana no sentía mucho cariño hacía mi, claro. Mi nombre se encontraba durante todos los momentos del día … eso hizo que mi hermana finalmente se considerase “tonta”, así lo decía ella. “Es que yo soy tonta, no soy tan lista como Jenni y no puedo”¿Que no puedes? Claro que puedes.. la decía yo.Pero a su hermana malvada la cual la había arruinado la vida no la hacía caso.

En cambio yo me empecé a sentir vacía.... ¿Por qué?
Era lo que siempre había querido, ya no tenía a mi madre todos los días recalcandome que sacase buenas notas, diciéndome que tenía que estudiar, que siguiera así de aplicada.
Pensaba que cuando esos comentarios cesaran yo me sentiría más tranquila, pero al contrario, me sentía inquieta, desorientada...
A pesar de ese vacío me seguía gustando ir a clase, atender,aprender y sacar buenas notas¡¡¡
Hasta que llegó él, Jonathan, el chico repetidor de clase.
Jonathan era el típico chico que no estudiaba, que dedicaba sus días a insultar al “empollón” y que solo jugaba al fútbol , y el guapo de clase...
Todos mis conocimientos se centraron en él.
La clase de lengua ya no eran conjunciones, sintaxis...sino tratar de averiguar que ropa me ponía al día siguiente para que Jonathan se fijase en mí.
Un día, la chica de clase me paso una nota,era de Jonathan, no me lo podía creer “quieres quedar con migo en el recreo detrás del porche” Dios¡¡¡¡ los ojos se abrieron en un instante, el corazón latía con fuerza y empecé a sentir un calor dentro de mi agobiante...”Sí”le respondí.
Acto seguido Alberto, el profesor de lengua, anunció el siguiente examen y su contenido...
Yo, tan emocionada por el momento no le presté atención. Ni siquiera cuando dijo que el examen era al día siguiente.
Cuando llegué de mi cita en el porche, solo intentaba concentrarme en que el momento que había vivido con jonathan no se borrase de mi mente nunca jamás.

El día del examen.
Cuando llegué a clase las mesas estaban separadas y yo no podía.o más bien, no quería entender porqué estaban así...
Alberto me dijo que tomará sitio rápidamente para hacer el examen.
¡¡¡examen¡¡¡

Cuando Alberto dio las notas también se me abrieron los ojos, el corazón latía muy fuerte y el calor era insoportable pero está vez de vergüenza...
Nooooooooooooooooooo¡¡¡¡¡¡¡ NO ME LO PUEDO CREER. Un 4 Jenni. Mi primer suspenso.
Durante el camino a casa se me ocurrieron mil escusas.Desde que era muy difícil el examen hasta que me dio un mareo y Alberto no me dejo salir.
Cuando llegue a casa, arta de valor dejé el examen encima de la mesa.
Mi hermana, como siempre, estaba replicando a mi madre.
“Mamá es que soy tonta ,los profes no me valoran,se ríen de mí,yo no soy como Jenni ..”
Mi madre se giró para contestarla y ahí fue cuando lo vio-
Un 4 jenni?
Me quedé sin palabras. Como si un pájaro hubiese arrancado mi lengua, solo me salió..”No lo sé mamá”
Ese día supe lo que era el fracaso, la vergüenza, el dolor.. Ví en los ojos de mi madre la decepción.... Y lo peor, no fue eso, lo peor es que no me dijo nada más
La ausencia de repuesta de mi madre fue un trauma para mí.....

Mi madre no supo dar repuesta a lo que me había ocurrido, y en vez de hacerlo ver como un simple echo, una cosa puntual que pasa. Que un día malo lo tiene cualquiera..
Generó de esto un problema que posteriormente derivó a una crisis familiar..
Ya no quería ir a las reuniones de padres, cuando hablaba con sus amigas se limitaba solo a charlar con ellas y a mi... a mi no me decía nada. Ya no me decía que siguiera así .De vez en cuando me decía, es que la gente te ve muy responsable, muy educada pero... no es tanto como lo pinta la gente Jenni... Debes de ser consciente de la vida. Ya no eres una niña.¿Perdona?
La que distorsionó la realidad, la vida misma fuiste tú.
Nunca me has explicado que la gente se confunde, que en la vida hay baches y éstos hay que levantaros y pasarlos, que la vida sigue a pesar de un suspenso.
Lógicamente, todo esto generó en mi una desconfianza tremenda, generó que tuviera pánico a los exámenes. Me sentía insegura en todo lo que hacía...
Rápidamente ese sentimiento se manifestó en mi vida.
Primero era el miedo a los exámenes, luego inseguridad en clase, eso paso a las relaciones con mis amigos... llegue a desperar un sentimiento de temor en todo lo que hacía. En la vida misma...
Muchas noches escuchaba que mis padres discutían por nosotras, porque no sabían si estaban o no haciendo bien o mal. Se sentían perdidos aturdidos...

Hasta que llegó el día,el día que no podía más y tuve que explotar.
Todo transcurrió en la comida familiar...que curioso.
Mi madre, como siempre, comparándose con la sociedad; con el vecino, el panadero, el charcutero
“¿Deja de pensar en los demás y olvidate lo que éstos piensen sobre nosotros mamá?”
“No puedes ser tan tradicional. No puedes llevar los raíles de tu vida, y los de tus hijas a la par que los demás y conforme éstos lo hagan .. se tú mamá”.. Le dije.
Era la primera vez que me revelaba ante la figura materna, la figura autoritaria ..
¡Es que ella se estaba comportando como una niña!
Sabía que por actuar de esa forma me podía caer una torta, pero sentía que debía hacerlo...
Sorprendentemente mi hermana me apoyó en todo lo que dije , sí,mi hermana que me tenía un odio propiciado por mis padres. En ese momento las dos nos compenetramos a la perfección y nos dimos cuenta que no eramos tan distintas a como nos pintaban nuestros padres.
¿Cómo la menor de la familiar puede tener esa coherencia? Pense...
Luego intenté dar una explicación y me dí cuenta que a mi hermana no la habían dado las mismas pautas para criarla que a mí, desde pequeña sabía lo que era el fracaso, lo conocía a la perfección, al contrario que yo, y por lo tanto sabía lucharlo mejor que yo...
Luego salió el tema tabú.”¿No puedes juzgar a jenni porque haya suspendido un examen? ¿Un examen mamá?”Me sorprendió el coraje de mi hermana hacia mis padres, “La gente tiene fallos,se confunde”... dijo.
Luego, mi padre comenzó a hablar.Pensé que nos iba a mandar a las dos a nuestra habitación pero no... dijo a mi madre “Pepi, las niñas tienen razón,.Jenni nunca te ha dado problemas y tú estas haciendo de ésto un drama “
Mi madre se levantó de la mesa, fue a la cocina y cogió un mandarina. Cuando se volvió a sentar dijo.. “Sí,Es posible, pero yo solo quiero lo mejor para vosotras.”
“Ya lo sabemos mamá” la dije yo para tranquilizarla...
¡¡A ésto lo llamó yo terapia familiar¡¡

A raíz de ese día todo mejoró. Yo empecé a recuperar mi autoestima , y mi confianza. El sentimiento de culpabilidad desapareció.
Y lo más importante, a raíz de ese día la relación con mi hermana mejoró. Nos apoyamos mutuamente y aunque a mi madre la sigue costando expresar sus sentimientos y mantener con nosotras la comunicación necesaria sin tabús, sin vergüenzas …
Sé que tengo a la valiente de mi hermana para ayudarme a conseguir que algún día eso cambié …..






PARA LOS PADRES

*Debemos de criar a nuestros hijos desde la realidad,ellos deben de ser conscientes en todo momento que se pueden tropezar,así su primera caída no será tan fuerte..
*Nosotros somos los responsables de guiarles una vez se hayan caído,nuestra experiencia en la vida es la única materia que hay que aplicar.
*No podemos esconder los problemas,éstos no van a desaparecer sino que se van a pronunciar más.
*Debemos de saber distinguir lo que es un problema y un suceso. Hay que tener en cuenta que los niños van a actuar conforme lo veamos nosotros.